GRUPO RICHEMONT: ANTHONY EDWARD RUPERT 1916-2006

GRUPO RICHEMONT: ANTHONY EDWARD RUPERT 1916-2006


CONOCE LA FIGURA DE ANTON RUPERT UNO DE LOS ARTÍFICES DEL GRUPO DE LUJO RICHEMONT.

 

En esta entrada trataremos la vida de Anthony Edward Rupert, quien fue más conocido como Anton Rupert, y que sentó las bases del imperio que actualmente es el Grupo Richemont. Conoceremos desde sus humildes comienzos con una juventud marcada por su sueño frustrado de ser médico, pasando por el establecimiento de su imperio tabacalero, la posición complicada en la que se vio durante el régimen del Apartheid y su pasión por la conservación ambiental, lo cual lo impulsó a ser uno de los fundadores de World Wide Fund For Nature.

 

 

ANTON RUPERT: SUS PRIMEROS AÑOS.

 

 

Anton Rupert, segundo a la izquierda.

 

Anthony Edward Rupert nació el 04 de octubre de 1916 en Graaf-Reinet, en la provincia Oriental del Cabo, Sudáfrica. Su padre era abogado. Posteriormente, se trasladó a Pretoria para cursar sus estudios de medicina en la Universidad de Pretoria.

Sin embargo, el joven Rupert no pudo continuar sus sueño de convertirse en medico debido a la falta de medios económicos para costear su carrera. Por ello, cambió de carrera hacia la química y en 1939, logró obtener su título de químico en la misma Universidad de Pretoria.

 

ANTON RUPERT: SUS INICIOS COMO EMPRESARIO.

 

 

A inicios de la década de 1940, Anton Rupert, ya con su título de químico, trabajaba como profesor de química. Pero se dio cuenta que, a pesar de la depresión económica, las ventas de tabaco y alcohol no disminuían, por lo que decidió abrir su propia fábrica de tabaco.

Con apenas 10 libras esterlinas,  Rupert comenzó a fabricar  tabaco en el garaje de su casa, dejando así su carrera de químico para comenzar su gran trayectoria como empresario. Prontamente, con la ayuda de dos socios, creó la marca Voorbrand. Para el año 1948, creó lo que sentaría las bases de su imperio, Rembrandt.

 

CONSOLIDACIÓN DEL IMPERIO RUPERT.

 

 

Rembrandt Limited Group fue constituida en Johanesburgo, Sudafrica en 1948, y en ese mismo año comenzó a vender los cigarros, pero introduciendo innovaciones en la industria como filtros de cigarros de tamaño grande, filtros de cigarros de mentol y los envoltorios de papel aluminio.

Durante la década de los 50, Rupert comenzó la expansión internacional de Rembrandt. En este sentido, adquirió Rothmans of Pall Mall, por un monto de 750.000 libras esterlinas. Anton Rupert debió solicitar préstamos a los bancos para la realización de esta adquisición, ya que solo contaba con 50.000 libras esterlinas como capital.

 Ya Rupert estaba demostrando una gran tenacidad en materia de negocios.  En el año 1954 fundó la marca de cigarros Peter Stuyvesant, la cual comenzó a venderse a nivel internacional en 1957.

En 1956, Rembrandt comenzó a cotizar en la bolsa de valores de Johannesburgo.  Además, ya en esa época Anton Rupert había diversificado sus intereses del tabaco, teniendo inversiones, a través de Rembrandt, en el sector de los vinos y las bebidas espirituosas, ya que fundó la empresa Distillers Corporation, junto a D W R Hertzog.

Durante los años 70 fue consolidando su posición como uno de los líderes de la industria tabacalera a nivel mundial cuando fue constituida la compañía Rothmans International, por medio de la cual se agruparon todos los intereses tabacaleros internacionales de Rembrandts, y en el año 1972 Rothmans International comenzó a cotizar sus acciones en la bolsa de valores de Londres.  Rothamns se convirtió en la cuarta empresa tabacalera más importante del mundo.

Por su parte, Rembrandts comenzó a expandir sus intereses en varios sectores económicos de Sudáfrica, tales como los servicios bancarios y financieros, servicios médicos, la minería,  empaquetados, ingeniería y  los alimentos.

 

Publicidad del cigarro Cartier.

La incursión de Anton Rupert en el sector del lujo comenzó en 1973, cuando adquirió la rama estadounidense de Cartier (es preciso resaltar que después del fallecimiento de Louis Cartier, la compañía se dividió en tres entidades: una estadounidense, una británica y otra parisina) en asociación con varios empresarios, entre ellos Robert Hocq.

En este sentido, Anton Rupert obtuvo una licencia para usar la marca Cartier en sus cigarros, siendo que el prestigio inherente a Cartier haría que cada cigarro costara un centavo más, y dicha estrategia fue exitosa ya que logró  vender millones de cigarrillos con la marca Cartier.

Los socios lograron la reunificación de Cartier, sin embargo, Robert Hocq murió en 1979, y después de este hecho, Anton Rupert  adquirió la totalidad de Cartier. Posteriormente fueron adquiridas Dunhill, Chloé, Montblanc, Piaget y Baume & Mercier.

En 1988, se dice que por posibles represalias políticas, uno de sus hijos, Johann Rupert, quien contaba con una prestigiosa carrera en el área de las finanzas, fundó la empresa suiza Compagnie Financiere Richemont, la cual agrupó todos los activos internacionales de los Rupert (incluyendo una parte de Rothmans) en un gran conglomerado. Mientras Rembrandt seguía siendo una de las empresas más importantes de Sudáfrica.

Es interesante notar que Anton Rupert no poseía un gran número de acciones en sus empresas, sin embargo, gracias a la compleja organización de las empresas le daban el poder de decisión y voto, un esquema similar se sigue usando en el actual Grupo Richemont.

Rembrandt ha continuado siendo una de las empresas más importantes de Sudáfrica. En 1993 la empresa lanzó la primera compañía de teléfonos móviles de dicho país, Vodacom. Por otra parte, en materia de vinos, los Rupert son los dueños de los viñedos L’Ormarins y La Motte, además, poseen junto a los Rothschild la empresa Rupert & Rothschild Vignerons.

En 1999, el gigante tabacalero British American Tobacco adquirió Rothmans International. Después de esta adquisición, Rembrandt pasó a denominarse Remgro.

 

 

ANTON RUPERT Y LA PROPIEDAD INTELECTUAL

 

Como hemos visto, Rupert mostró una gran astucia para los negocios. En este sentido, para él las marcas fueron fundamentales para su éxito empresarial. Por ello, en 1961 abrió el Departamento de Propiedad Intelectual de Rembrandt con la finalidad de obtener registros de marcas alrededor del mundo.

En este sentido, Anton Rupert dijo sobre la importancia de las marcas: “Si tuviera que elegir entre tener todas las fábricas del grupo destruidas pero conservando solo las marcas, o el escenario donde las fabricas permanezcan intactas pero que las marcas sean declaradas como invalidas, yo, obviamente, elegiría la sobrevivencia de las marcas. Las fabricas pueden ser reconstruidas, pero lleva décadas establecer la reputación de las marcas, la cual no se recuperaría fácilmente de un desastre así”. Sin duda, el prestigio de la marca Cartier fue la principal motivación para que la haya adquirido.

Otro dicho de Rupert sobre la importancia de las marcas, y que debería ser seguido por todo emprendedor o empresario y los expertos en marcas (abogados o licenciados en mercadeo), es el siguiente: “Lleva diez años convertirse en un buen experto financiero, veinte años convertirse en un buen ingeniero, pero lleva la vida entera convertirse en un experto en marcas- y cuando tal experto finalmente comprende las técnicas de las marcas al final de su vida laboral, se retira y su experticia se pierde”

Gracias a este énfasis en las marcas, Anton Rupert fue nombrado Hombre de Marketing del    Año, en 1961, por el Institute for Marketing and Management de Sudáfrica.

 

ANTON RUPERT Y LA POLITICA

 

 

El expresidente Nelson Mandela y Anton Rupert.

Un tema algo espinoso para Anton Rupert fue la política. La construcción y consolidación de su imperio empresarial se llevó a cabo durante los años del régimen racista del apartheid, lo cual le trajo críticas.

Entre los años 1958 y 1959, sus compañías fueron objeto de un boycott debido a que muchos consideraban que Rupert era un “arquitecto capitalista del apartheid de los negocios”.

Sin embargo, Anton Rupert no era racista y en varias oportunidades manifestó su desacuerdo con el régimen racista: “Está crucificándonos; está destruyendo nuestro lenguaje; está degradando a la que una vez fue una nación heroica a ser los leprosos del mundo”.

En relación a los negros, Rupert dijo lo siguiente: “Si el vecino no come, no se puede dormir”,  lo cual indica su tendencia a favorecer  su situación. Por ello, en 1976, después de la rebelión de Soweto, creó Urban Foundation, junto a Harry Oppenheimer (los Oppenheimer son la otra gran fortuna sudafricana junto a los Rupert), fundación que se encargaba de hacer campaña por los derechos económicos y educativos de los negros.

Pero, una década antes, en los años 60, se rumoró sobre una posible candidatura de Anton Rupert como Primer Ministro Sudafricano por el Partido Nacional de dicho país, debido a que su figura era respetada y conseguiría unificar al país manteniendo el sistema.

Sin embargo, dicha candidatura no prosperó, además, según el propio Rupert en declaraciones al Financial Times dijo: “Creo que generalmente los empresarios resultan ser malos políticos. Es un juego diferente”.

A pesar de las polémicas en relación a la política, Anthony Edward Rupert es una figura respetada tanto por negros y blancos en Sudáfrica, por sus importantes logros en los negocios y sus labores altruistas.

 

VIDA PERSONAL DE ANTON RUPERT

 

 

Rupert, hijo de un abogado, a pesar de su éxito y la fama en su Sudafrica natal, era un hombre bastante discreto. De hecho, internacionalmente no era uno de esos millonarios mediáticos al estilo Onassis.

Conoció a su esposa, Huberte, durante sus años universitarios en Pretoria, y contrajeron nupcias en 1940. La pareja tuvo tres hijos: Hanneli, Johann (el fundador de Richemont) y Anthonij (quien murió en un accidente automovilístico en 2001, y se estaba haciendo cargo de los negocios vinícolas de la familia).

Se dice que fue miembro de la sociedad secreta Afrikaner Broederbond, un grupo que agrupaba a hombres pertenecientes a la etnia afrikáner (los descendientes de los colonos de neerlandeses), y que se dice estuvieron detrás de la política del apartheid, sin embargo, Rupert dijo que eso era absurdo.

A pesar de su riqueza, Rupert tenía un estilo de vida bastante sencillo y, de hecho, vivió en la misma casa en Stellenbosch durante 55 años hasta su muerte.

 

SUS ULTIMOS AÑOS Y LAS LABORES FILANTROPICAS.

 

Con el paso de los años, su hijo Johann fue ocupando los puestos de mando tanto de Richemont como de Rembrandt (actualmente Remgro). Por lo que Anton Rupert, en sus últimos años, se dedicaba a las actividades filantrópicas, con énfasis a la conservación del medio ambiente.

En este sentido, ya desde 1949, Rupert destinaba el 2,5% de sus ganancias a “buenas y valiosas causas”, tales como la conservación de la fauna salvaje, la preservación del patrimonio arquitectónico sudafricano y el fomento de las artes.

En 1981, Rupert fundó una sociedad sin fines de lucro, The South African Business Developement Corporation, por medio de la cual le dio préstamos a pequeñas empresas, logrando crear más de 500.000 puestos de trabajo.

La preservación de la naturaleza fue otra de sus grandes pasiones. Por ello, en 1961, fue uno de los fundadores de la organización World Wide Fund For Nature (WWF), cuya finalidad es disminuir el impacto que genera el ser humano en el medio ambiente y lograr que el humano viva en armonía con la naturaleza.

Uno de sus últimos proyectos fue la fundación de Peace Parks Foundation en 1997, en la que también participaron Nelson Mandela y el príncipe Bernardo de los Países Bajos, cuya finalidad es crear áreas de conservación a través de África.

Gracias a sus logros, tanto empresariales como filantrópicos, Anton Rupert ocupó el puesto número 28 del programa de televisión los 100 Sudafricanos Más Grandes de la Historia en 2004.

Anthony Edward Rupert falleció mientras dormía en  su casa en Stellenbosch, el día 18 de enero de 2006  a la edad de 89 años. Su esposa Heberte había fallecido en 2005.

 

Su fallecimiento generó una ola de homenajes de todos los sectores sudafricanos. Nelson Mandela se refirió a Rupert como: “un amigo que vivió una vida fructífera  en la cual sirvió a su país, al mundo y a la humanidad. Contribuyó generosamente al desarrollo de otros y de la sociedad como un todo… su forma de dar a los demás contribuía al desarrollo en lugar de fomentar una dependencia”.

 

Anton Rupert es uno de esos empresarios visionarios que gracias a su astucia e inteligencia logró crear, casi de la nada, uno de los imperios económicos más importantes de Sudáfrica, y sentó las bases de lo que hoy es uno de los conglomerados de lujo más relevantes del mundo: El Grupo Richemont.

 

SI QUIERES SABER MÁS SOBRE EL GRUPO DE LUJO RICHEMONT, NO TE PIERDAS LAS SIGUIENTES ENTRADAS.

Grupo Richemont: historia. Parte V 

Grupo Richemont: historia. Parte IV 

Grupo Richemont: historia. Parte III

Grupo Richemont: historia. Parte II 

Grupo Richemont: historia. Parte I 

Grupo Richemont: accionistas.

 

 

 

 

 

 

 



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