Ferrari vs. Porsche

Ferrari vs. Porsche

La elección más difícil es elegir entre Porsche y Ferrari

 

Imagine Ud. a dos hombres de negocios suficientemente adinerados que están discutiendo que coche deportivo es mejor para cada uno de ellos. Pero no entran en la selección más que dos marcas: Porsche y Ferrari.

O sea, que uno de ellos le dice al otro  ¿Qué me compro, un Ferrari o un Porsche?

La cuestión es qué ofrece cada una de las marcas, y especialmente cuál es la que más se adapta al estilo de vida de cada uno de ellos.

 

Casi a diario hablamos de nuevos modelos de altas prestaciones, deportivos cuyos fabricantes se afanan en perfeccionar para que los poderosos clientes que puedan optar a ellos se decanten por uno u otro.

 

Pero para estos dos potenciales clientes de coches deportivos de lujo, sólo hablan de dos marcas que en general están entre los sueños de la mayoría de nosotros, y entre las preferencias de unos pocos afortunados. ¿Ferrari o Porsche?

Este tipo de coches pertenecen a una categoría SUV (Sport Utility Vehicle) o sea un Vehículo utilitario deportivo.

Es importante destacar que tanto Ferrari como Porsche han aportado mucho a la industria del automóvil, dos marcas que surgieron casi al mismo tiempo y que conservan una rivalidad que se extrapola más allá de las ventas y la cuota de mercado.

Puede decirse que incluso llega a los circuitos de carreras de todo el mundo.

SUV, berlinas y deportivos

Si bien Enzo Ferrari como Ferdinand Porsche tuvieron como principal objetivo crear coches de competición que reinaran en diferentes categorías, ambos finalmente se decantaron por la fabricación de deportivos y superdeportivos de calle con los que todos hemos soñado alguna vez en nuestra infancia.

Este paso fue vital para la supervivencia de ambas marcas y, no solo eso, sino que ofrecían la posibilidad a miles de conductores de disfrutar a diario de sus exclusivas creaciones.

 

Ahora bien. Desde hace años, existen claras diferentes entre Ferrari y Porsche que son importantes señalar, ya que estas podrían ser la clave para que uno se decante por un modelo u otro.

Porsche ha sabido segmentar más su producto

Enfocados en el máximo rendimiento, eficiencia y prestaciones, ambas compañías ofrecen esa aura de exclusividad que rodea al mundo de los deportivos, aunque Porsche, en este caso, ha sabido segmentar aún más su gama de productos para que muchos más compradores y apasionados del automovilismo puedan unirse a las filas de la casa alemana.

La amplia gama de vehículos de Porsche

Porsche dispone en su actual gama de vehículos de ofertas diferentes que pueden encajar con un amplio perfil de compradores.

Desde los que buscan un SUV cómodo y espacioso (Macan y Cayenne), pasando por elegantes ejecutivos que prefieren un sedán (Panamera), hasta los que demandan prestaciones sin necesidad de disponer de un presupuesto descomunal (718 Cayman y 718 Boxster), sin olvidarnos del icono de la compañía que ya va por su octava generación, el Porsche 911.

También a lo largo de su historia, la firma de Stuttgart nos ha ofrecido hiperdeportivos en series limitadas para los más acaudalados clientes, escaparates rodantes repletos de tecnología y prestaciones al alcance de unos pocos, como son el Porsche 959, el Porsche Carrera GT o el más reciente Porsche 918 Spyder.

Ahora, incluso, la firma alemana ha decidido revolucionar el segmento de los coches eléctricos con su última criatura, el Porsche Taycan.

La exclusividad tiene un precio

Es cierto que Porsche es capaz de crear series limitadas exclusivas e incluso hiperdeportivos capaces de alcanzar velocidades de hasta 350 km/h.

Que es lo que se destaca en Ferrari

Pero en el caso de Ferrari, todo lo que envuelve a la casa italiana está unido a adjetivos como exclusivo, lujoso y único.

Los de Maranello ofrecen una gama mucho más limitada en cuanto a número de modelos, con el Portofino como acceso a la marca, seguidos del GTC4Lusso, el F8 Tributo en la serie de modelos con motor V8 central, el 812 Superfast en la familia de gran turismo con motor V12 delantero y el nuevo Ferrari SF90 Stradale como la gran apuesta de la compañía en los sistemas de propulsión híbridos enfocados en el rendimiento.

Porsche ya cuenta con la tecnología híbrida

Para Porsche, sin embargo, esta tecnología no es ajena. Ya con el 918 Spyder demostró su capacidad de crear un vehículo híbrido de altas prestaciones, y las versiones E-Hybrid del Panamera y el Cayenne han demostrado que, tanto en eficiencia como en rendimiento, la tecnología híbrida es el futuro próximo en el segmento de los deportivos.

Veamos los precios

 

Y si nos centramos en los precios, el Ferrari Portofino es la versión de acceso a gama de la compañía, con un V8 biturbo de 3.9 litros y 600 CV que está disponible desde 212.350 euros.

Mientras tanto, en Porsche puedes tener un 718 Boxster de 300 CV desde 64.326 euros o un Panamera Turbo S E-Hybrid de 680 CV por 194.819 euros.

 

Pero, si existe una marca capaz de provocar que sus compradores estén dispuestos a pagar la cuantía que sea necesaria, esa es Ferrari. A través de sus one-off, los clientes pueden crear sus propios modelos desarrollados en colaboración con el fabricante, aunque por un precio tan prohibitivo que muy pocos son los que pueden optar a ello.

 

Por el contrario, la firma alemana ofrece su división Porsche Exclusive Manufaktur, un programa de personalización disponible para cualquier modelo de la marca, para que todos sus clientes puedan aportar su estilo propio a su coche.

Modelos pensados también para las pistas

Tanto Ferrari como Porsche trabajan para crear versiones de calles con un claro enfoque en la pista de carreras.

Los italianos ofrecen productos como el Ferrari 488 Pista aligerado, con mejores características dinámicas y con un extra de potencia comparado con el 488 GTB en el que está basado.

En el caso de Porsche, la serie 911 GT3, el Porsche 911 GT2 RS y el 718 Cayman GT4, incluso las versiones GTS, denotan ese extra de deportividad y refinamiento enfocado en un uso en circuito que siempre ha caracterizado a la compañía alemana.

Pero Porsche ofrece la capacidad de adaptarse a casi cualquier tipo de conductor, desde el apasionado de los circuitos hasta los que buscan un coche familiar.

En el caso de Ferrari, su oferta cuenta con esa aura de magia por un precio que hay que estar dispuesto a pagar si se quiere tener en el patrimonio personal.

Otra opción es elegir entre Ferrari California o Porsche 911, ¿cuál es mejor?

Ferrari California

 

Puede que el Ferrari California ya haya sido sustituido por el Portofino, pero sigue siendo un coche muy a tener en cuenta por rivales de altura como el Porsche 911.

Tanto Ferrari como Porsche son dos marcas con las que todos los aficionados al mundo de las cuatro ruedas siempre soñamos. De hecho, incluso modelos que ya no son lo último de lo último como el Ferrari California llaman nuestra atención. Y también la de los rivales, como por ejemplo puede ser el nuevo Porsche 911.

Si la pregunta es ¿cuál de los dos elegimos?, no es una sencilla elección.

El Ferrari California, apellidado T a mitad de su vida comercial, es el predecesor del Ferrari Portofino, y aún hoy destaca por una aerodinámica silueta que, además de una estampa deportiva, aporta elegancia a raudales.

 

Además, su naturaleza descapotable aporta ese extra de distinción que sólo este tipo de vehículos puede darnos. La capota, por cierto, tan sólo emplea 14 segundos en abrirse y cerrarse.

 

A pesar de lo atractivo del apartado visual, lo más interesante del Ferrari California lo tenemos bajo su piel. Nos referimos, claro está, a su motor, que es ni más ni menos que un V8 turbo de 3.855 centímetros cúbicos en inyección directa.

Desarrolla una potencia de 560 CV y un par máximo de 755 Nm, cifras suficientes como para asustar al conductor más valiente. Asociado al motor tenemos un cambio automático de doble embrague.

En cuanto a prestaciones, el Ferrari California T es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en tan sólo 3,6 segundos, mientras que para alcanzar los 200 km/h emplea 11,2 segundos. Y todo ello logrando una reducción de consumo del 15% respecto a su predecesor.

Porsche 911

Porsche 911

 

La nueva generación del Porsche 911, conocida como 992, equipa un motor de 3.0 litros biturbo que eleva su potencia hasta los 450 CV en el caso de las variantes Carrera S y Carrera 4S.

Éstas son, de momento, las que más se parecen al California, porque el Carrera se queda en 385 CV. En todo caso, el cambio equipado es automático de doble embrague PDK con ocho velocidades.

 

Las prestaciones del nuevo 911 son igualmente de infarto. Por ejemplo, el Carrera 4S es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 3,2 segundos en el mejor de los casos, mientras que la versión de propulsión se deja una sola décima por el camino. En ambos casos hablamos de un par máximo de 530 Nm, además de una velocidad máxima que puede llegar a alcanzar los 308 km/h.

 

Todo esto se acompaña de todas las ayudas a la conducción y últimos avances tecnológicos de Porsche, sistema de infoentretenimiento incluido con pantalla táctil de 10,9 pulgadas y un cuadro de mandos totalmente digital.

¿Cuál es mejor?

Cuando uno trata dos coches de la altura del Ferrari California y del Porsche 911 es muy complicado afirmar categóricamente que uno es mejor que el otro.

El 911 es más actual

De hecho, cualquiera de los dos que uno compre será un acierto. Pero si la elección se decanta por el 911, es porque es un coche más actual y, por tanto, mejor preparado.

Además, los diferentes modos de conducción hacen que el 911 también pueda ser considerado como un coche para el día a día sin renunciar a un ápice de deportividad cuando así se le requiera.

¿Es cierta la rivalidad histórica entre Ferrari y Porsche?

 

Ya sabemos de sobra que ante la pregunta que se le formule a cualquier persona de cuál es el deportivo que elegiría de poder adquirirlo, siempre van a surgir dos marcas: Porsche y Ferrari.

Esto es un dato. Ambas marcas son la respuesta (la primera mención) que en cualquier encuesta dan los candidatos.

Son dos fabricantes que no se parecen en nada

Ambos fabricantes son considerados popularmente como los deportivos más icónicos del mundo y, sin embargo, son dos marcas que son muy diferentes entre sí.

Ferrari y Porsche tienen muchas cosas en común (incluso un caballo ‘rampante’ en el logo de ambas), pero no son rivales directos de mercado, al menos no plenamente.

La Guerra Fría entre Ferrari y Porsche

Ferrari y Porsche son dos de las grandes multinacionales de la industria del automóvil que tienen algunos puntos en común:

– Tienen más de medio siglo de historia.

– Fabrican algunos de los coches más rápidos, caros y exclusivos del mundo.

– Han cosechado un amplio palmarés en competición.

Por tanto, son dos de los fabricantes más importantes del mundo y sus productos están entre los más deseados. Pero hay muchas más diferencias entre ellos que puntos en común.

Comparando los orígenes

Empezando por los orígenes. Ferdinand Porsche fue uno de los ingenieros más importantes de la primera mitad del siglo XX y, en 1948, fabricó el primer modelo deportivo con su apellido junto con su hijo Ferdinand Alexander Porsche (que siguió los pasos de su padre, al igual que lo hizo su hijo).

Por su parte, Enzo Ferrari saltó de empleado a piloto de Alfa Romeo, para ser director del equipo y, finalmente, formar su propia Scuderia, proyecto para el que no tuvo más remedio que empezar a fabricar y vender automóviles con los que financiarlo a partir de 1947.

Su hijo ‘Dino’ también formó parte del negocio familiar, aunque falleció prematuramente por enfermedad.

Desde ese punto de partida, las cosas han sido muy distintas para ambas marcas y solo han cruzado sus caminos en momentos muy contados de la historia, aunque, claro está, que estos han pasado a ser antológicos.

En sus primeros años, Ferrari hacía deportivos con motor V12 casi de forma artesanal, siendo muchos de ellos carrozados por especialistas fuera de la fábrica por encargo de sus privilegiados clientes.

Casi no sería hasta la serie 250 (segunda mitad de la década de los 50) cuando la producción en serie empezó a ser algo patente dentro de Maranello.

Mientras, Porsche trabajaba sobre la base mecánica del motor bóxer y de su primer 356 se acabaron vendiendo 76.302 unidades a lo largo de 17 años de vida.

Ambos tenían presencia en competición, pero mientras Ferrari tiraba la casa por la ventana para ganar en todo aquello en lo que pudiera (F1, LeMans, Mille Miglia, etc), Porsche intentaba optimizar al máximo sus recursos deportivos. De hecho, había careras en las que coincidían y no competían en la misma categoría por las características de los bólidos que presentaban.

Casi se puede decir que la primera y única gran batalla no llegaría hasta los años 70 y fue en las 24 Horas de Le Mans, donde el Ferrari 512 y el Porsche 917 protagonizaron algunos épicos duelos que acabaron inmortalizados por Steve McQueen en el cine.

Sin embargo, el combate acabó rápido y Enzo Ferrari abandonó la resistencia para centrarse en la F1, mientras que Porsche empezaba por aquel entonces un reinado que le ha llevado a tener el mayor número de victorias en la carrera Francesa.

La batalla por tener el mejor supercoche

 

El eco de aquellas imágenes no solo no se enmudeció, sino que fue amplificándose con el paso de los años. Porsche y Ferrari no se volverían a enfrentar como equipos oficiales nunca más, pero, sin embargo, mantenían una guerra silenciosa por tener los mejores deportivos del mundo.

Ferrari apostó principalmente por los grandes GT de motor delantero V12 hasta casi los años 80, cuando las mecánicas centrales empezaron a marcar la pauta de diseño de los deportivos más extremos.

Mientras, Porsche seguía fiel a su concepto de ‘todo atrás’, celebrando cumpleaños del 911 de forma ininterrumpida. Lo evolucionaban, pero era siempre el mismo coche y, a su sombra, apenas podían crecer modelos que nunca gozaron del mismo misticismo: 914, 924, 944, 928.

 

Motores centrales y delanteros

Curiosamente, casi coincidió en el tiempo que cuando Ferrari empezó a apostar por los motores centrales, Porsche hiciese sus experimentos con los delanteros.

Tuvieron un nuevo enfrentamiento en la segunda mitad de los años 80, cuando Porsche presentó el deportivo más rápido del mundo, el 959, y Ferrari le arrebató el título con el F40.

Desde ese momento y, pasados unos complicados años para ambas marcas durante la década de los 90. La distancia entre ellas se ha ampliado cada vez más.

Volvieron a estar enfrentados el Porsche Carrera GT y el Ferrari Enzo ya en pleno siglo XXI, pero fue un encuentro fugaz y que apenas refleja la verdadera realidad de ambas marcas.

No venden lo mismo

Actualmente, Porsche vende modelos desde unos 60.000 euros y, dentro de su oferta, tiene casi de todo: deportivos, descapotables, SUV y berlinas. Incluso tiene motores híbridos y diésel.

Por su parte, el Ferrari más barato cuesta casi 200.000 euros y su gama se mueve por encima de esas cifras con modelos deportivos de dos y, como mucho, cuatro plazas.

Hay que ir a ejemplos muy concretos para encontrar verdaderos rivales en el catálogo de ambas marcas como puede ser lo que hace que las versiones más potentes de los Porsche 911 compitan, por precio y prestaciones, solamente con los 458 Italia, uno de los cuatro únicos modelos que actualmente fabrica la marca italiana.

Su siguiente ‘bis a bis’ será entre el anunciado Ferrari F70 y el Porsche 918 Spyder en una nueva lucha entre los superdeportivos más caros del mundo, pero en el día a día, lo único en lo que coinciden es en su leyenda y en la mente del público.

Referencias

FERRARI: LUJO ITALIANO

https://enriqueortegaburgos.com/ferrari-lujo-italiano/

LOS COCHES MÁS CAROS DEL MUNDO

https://enriqueortegaburgos.com/los-coches-mas-caros-del-mundo/