New Balance: historia. Parte I

New Balance: historia. Parte I

El auténtico origen de la creación de New Balance

Todo comenzó cuando en 1906 William J. Riley crea en Boston, Estados Unidos la empresa “New Balance Arch Support Company” cuyo producto estrella era un soporte en arco destinado a aliviar los dolores de pie de la clase obrera americana. O sea, un invento ortopédico.

La primera sede de New Balance

 

Se dice que se inspiró para aquel invento en los tres puntos de apoyo que emplean los pollos para conseguir un balance y equilibrio perfecto y de aquí el nombre de la marca New Balance.

En 1961 llegó el despunte de la compañía cuando comenzó a fabricar su modelo Trackster, una zapatilla con suela ondulada que como novedad, también ofrecía un tallaje basado en el ancho de los pies y que fascinó a todos sus usarios.

Cambio de rumbo

El empresario Jim Davis (actual Ceo de NB) compró la empresa en 1972, creó el actual logo de la marca y le proporcionó el impulso necesario para que sus zapatillas fueran reconocidas por la revista Runner’s World Magazin, las mejores zapatillas deportivas, hecho que disparó su volumen de ventas gracias al modelo 320.

Jim Davis

 

El impulso que le dio el baloncesto

En la década de los 80, algunos jugadores de baloncesto saltaron a la pista presumiendo de sus nuevos modelos de zapatillas, los Detours 480 y el High Top 740 que le valdría a la compañía para continuar su crecimiento.

 

Otro usuario habitual seria Steve Jobs,  quien aparecería en infinidad de conferencias y charlas públicas con su clásico modelo 992 de marca.

Actualmente la marca es muy conocida tanto por sus zapatillas como por su ropa deportiva y visten a equipos como Sevilla F.C

 

New Balance Athletics, Inc. más conocida simplemente como New Balance (NB)

Simplemente se la conoce por New Balance cuyo sede fabril de piezas de arco con sede en Boston, Estados Unidos, revolucionaría con la idea creativa de 1906 el calzado deportivo para siempre.

La fundación que data de 1906 con el nombre “New Balance Arch Support Company”, después de un crecimiento considerable, se ha colocado como una de las empresas importantes del sector.

New Balance mantiene sus fábricas en los Estados Unidos, así como también en el Reino Unido, (en donde se fabrica uno de sus modelos más destacados, la 990) diferenciándose así de sus competidores que generalmente desarrollan su producción fuera de Estados Unidos y Europa.

En consecuencia New Balance tiene un posicionamiento de precio más alto.

Gran soporte y desarrollo tecnológico

Para justificar estos precios New Balance también tiene un desarrollo alto de tecnología que aplica a sus productos, desarrollos tecnológicos que en ocasiones están soportados por el MIT (Massachussets Institute of Technology).

 

Otra característica diferenciadora en cuanto al calzado consiste en la fabricación de hasta 5 tallas diferentes de ancho para conseguir un ajuste perfecto.

Seis curiosidades que no sabías de New Balance

Las New Balance son, sin duda, una de las firmas favoritas de todos los amantes de las zapatillas.

¿Pero conoces su historia? ¿Qué es lo que tiene este especial calzado deportivo que son capaces de unir a millones de personas alrededor de sus siluetas?

Tecnología, moda, diseño e historia.

Porque hablamos de una firma mítica, con mucho escrito bajo sus suelas y de la que hoy vamos a desvelarte algunos detalles más, que al menos pueden considerarse como seis curiosidades que habitualmente no se conocen en el mercado consumidor.

Evolución histórica del logo

 

New Balance comenzó su historia con productos ortopédicos

Sí, ¿sorprendido? Hablamos de 1906, en Boston. En realidad fue pionera, porque en esa época no se había desarrollado ni el 70% del avance que, por ejemplo, en los últimos años ha logrado el sector de la ortopedia.

Allí, New Balance Arch Support Company daba sus primeros pasos con un producto estrella basado en un soporte en arco con tres puntos de apoyo, servían para ayudar a mantener un equilibrio perfecto y ayudar a esos obreros que tantísimas horas pasaban de pie. O sea, el pensamiento original tuvo una motivación de descanso para los pies, no una idea de poderío para las competiciones deportivas que vendría después.

Las Trackster, innovadoras y especiales para el atletismo

William J. Riley, propietario de la firma, se asoció con Arthur Hall a mediados de los años 30 y dos décadas después, la hija de este último, Eleanora Kidd, se hizo cargo de la empresa.

Bajo su mandato, nacieron las Trackster, unas zapatillas rompedoras destinadas al atletismo y que ofrecían diferentes anchos de pie, una tradición que todavía mantienen.

Logo actual

 

De seis empleados, a más de 4.000

Eleanora, en 1972, decidió vender la empresa a Jim Davis, aún CEO de la compañía.

En el momento de la transacción, la compañía empleaba a seis personas.

Imaginad el crecimiento que ha tenido la firma de Boston en estas cuatro décadas y media que estiman que ahora mismo, New Balance tiene más de 4.000 empleados a su cargo.

 

New Balance 574

El modelo NB 320 fue reconocido como “la mejor zapatilla deportiva”

Con la llegada de Davis al cargo, la expansión de la compañía fue exponencial.

Nueva imagen corporativa, nuevos logros y nuevas zapatillas, que acabaron con el premio concedido por la revista Runners World Magazin como mejores zapatillas deportivas a su modelo 320.

Desde entonces, en muchas pistas de baloncesto también comenzaron a verse distintos modelos de la compañía.

¿Por qué números en vez de letras a los modelos?

Uno de los detalles más característicos de la firma norteamericana es que sus modelos los nombran con números.

Hay muchos rumores acerca de esta historia, aunque la que más fuerza cobra es que todo llega por parte de Arthur Heckler, creador del sistema de numeración, que decía que este mecanismo pondría más el foco sobre las bondades de la zapatilla que en la atracción del nombre.

Zapatillas creadas para correr

Cuesta creer que lo que la historia relata sobre un origen ortopédico se convirtiera en las mejores zapatillas para correr observando a un pollo de corral como esa luz creativa que hace que una idea se convierta en una realidad.

Al principio no había ni zapatillas, sólo una cómoda almohadilla para el pie.

¿Cómo llegó una almohadilla a convertirse en las zapatillas más buscadas de España?

Parece mentira que las New Balance salieran como una idea convertida en producto, de esa creatividad que demuestran las personas emprendedoras, que no paran hasta hacer realidad su sueño en una empresa con nombre y producto.

Las zapatillas New Balance son hoy objeto de deseo de sneakerheadstechies y fashionistas.

La observación y la creatividad

Sin embargo, su historia es más costumbrista de los que imaginamos. Observar es, en la mayoría de ocasiones, una ventaja que pocos aplican.

En 1906, un camarero y zapatero llamado William J. Riley lo hizo.

El invento del soporte en forma de arco consistía en una almohadilla que se colocaba en la plantilla de las zapatillas, justo donde la planta del pie crea un arco, lo que las hacía más cómodas.

Claro está que ahora nos parece algo fácil y no tan creativo porque lo llevan todas las zapatillas.

Pero para entonces se trataba de una modificación mínima pero de un gran alcance.

Sin embargo, Riley fue el primero en desarrollarla por su obsesión por la comodidad y el ajuste perfecto, y adelantó a sus competidores por la derecha.

Adaptación al pie del cliente

Pero aquí no acabaron sus inventos. En 1933, fichó como jefe de ventas y socio a Arthur Hall, quien desarrolló un estudio de la pisada casero para adaptar aquel New Balance Arch a cada cliente.

Lo bautizaron cono “pedegraph box” y consistía en dos piezas de papel de calco que se usaban para grabar la forma del pie de sus clientes.

Entonces, ¿cuándo llegaron las primeras zapatillas New Balance?

A finales de los años 30 y especialmente diseñadas para un club local conocido por los Boston Brown Bag Harriers.

En esa década las redes sociales obviamente no existían, por lo que el boca a boca hizo el resto y pronto todos los runners querían zapatillas New Balance, las mejores para hacer deporte.

¿Qué pasó cuando inventaron sus primeras zapatillas?

En 1953, Riley vendió la empresa a la hija de Hall, Eleanor Kidd, y bajo su dirección llegó el primer modelo realmente moderno de New Balance: las Trackster, las primeras zapatillas de running ultraligeras y con suela dentada.

Su suela ondulada fue un hito en el diseño de sneakers y prometía aportar a los atletas el “Go Power” que necesitaban desde la salida a la meta.

Sin embargo, lo más importante para la marca fue que eran las primeras zapatillas disponibles en varios anchos, y a día de hoy se mantiene: sus modelos se fabrican con un tallaje que va del 2E (o X-Narrow) hasta el 6E para ajustarse a todo tipo de pie.

Nomenclador numérico

Justo fue en esta época cuando se estableció también la nomenclatura numérica característica de la marca. Adiós a los nombres raros, todo iba por números.

Generalmente van desde el más bajo al más alto a medida que se añaden características técnicas, pero no se sabe a ciencia cierta cuál es el criterio para asignar un número exacto a cada zapatilla.

Cuenta la leyenda que reflejan el precio de lanzamiento. Según este mito, las 1300 de 1986, por ejemplo, se vendieron por 130 dólares.

Seis personas fabricando todas las zapatillas del mundo

En los años 70, el joven empresario Jim Davis se compró unas Tracksters, como hizo todo estadounidense en aquel momento, pero le fliparon tanto que decidió comprar toda la empresa.

Así, tras dos décadas al mando, Eleanor Kidd y su marido decidieron vender la compañía en 1972.

Lo que no sabía el nuevo propietario Davis entonces, era que la empresa sólo contaba con seis personas que producían una docenas de zapatillas al día.

A pesar de haber revolucionado el mundo de las sneakers en muy poco tiempo, seguían siendo una empresa familiar.

David se puso manos a la obra y reunió a un equipo de pensadores y manitas para expandir la empresa.

Por ejemplo, él fue quien decidió plantar una N en el lateral de todas las zapatillas que fabricaban.

Su primer triunfo se produjo con las 320 en nylon que lanzaron en 1976.

Eran ligeras, brillantes y se construyeron siguiendo los estándares de buen rendimiento que había cultivado la marca.

Runner’s World Magazine disparó las ventas

Sin embargo, lo que disparó sus ventas fue ser nombrada la mejor zapatilla de running por la revista Runner’s World Magazine.

De repente, New Balance era la marca del momento y pasó a producir más de 500 zapatillas al día.

Después, ya en los 80, llegarían las 620 (el primer modelo en romper la barrera de los 50 dólares) y las 990que vendían a 100 dólares).

Todo el mundo vaticinó que Davis no tendría éxito. Sin embargo, los runners (y la calle) querían las mejores zapatillas, y se superaron todas las previsiones.

Steve Jobs un cliente de lujo

Es por todos conocida la casi obsesión de Steve Jobs de que no quería calzar otra cosa que no fuera New Balance.

Steve Jobs

 

A partir de ellas, de las 990, y la tecnología desarrollada, como la amortiguación ENCAP, las innovaciones técnicas se utilizaron para lanzar los otros modelos siguientes, como los 574, 576 y 577 para expandir definitivamente la empresa sin dejar de fabricar en Estados Unidos y Europa.

Eran famosas por sus lengüetas con la Union Jack en aquellas que se fabrican en Reino Unido.

Así hasta llegar a las 247, uno de sus últimos lanzamientos y el más buscado, de lejos, en España.

 



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