Máster en Corporate : Salidas profesionales

Máster en Corporate : Salidas profesionales


SALIDAS PROFESIONALES DE LA CARRERA DE DERECHO Y DERECHO CON ADMINISTRACIÓN Y DIRECCIÓN DE EMPRESAS O SIMILARES: LA ESPECIALIZACIÓN EN CORPORATE O DERECHO CORPORATIVO.

 Muchos estudiantes me preguntan si un máster en corporate ayuda en las salidas profesionales del Grado o carrera universitaria en Derecho o en Derecho y Administración y Dirección de Empresas, y yo siempre les intento orientar a que tomen la decisión basándose en primer lugar en sus intereses, esto es, lo que realmente les gusta, y segundo en la empleabilidad y desarrollo real de éstos.

Aunque durante la vida universitaria, el Derecho Corporativo está presente de una manera muy abstracta (Derecho de Sociedades, contratación mercantil, algo de contabilidad, Derecho Fiscal, etcétera), creo que merece la pena dar unas pautas para que los estudiantes y aquellos que inician su vida profesional vean la alta potencialidad y el interés que presenta el conocido como “Corporate” (Derecho Corporativo o Corporate legal) desde el punto de vista del desarrollo profesional y vital.

La especialización en Corporate o en áreas de Derecho Corporativo es una de las más demandadas por el mercado y una posibilidad real de acceder a un mercado laboral tan complejo, competitivo y exigente como el actual y ello porque está íntimamente relacionado con las empresas, su ciclo de creación de riqueza y su expansión por lo que se necesita de bastantes profesionales altamente especializados.

Los abogados y consultores corporativos tienen oportunidades reales de crecer en el ámbito de la abogacía de empresa y consultoría de primer nivel, trabajando en el departamento jurídico de empresas multinacionales y en bancos o entidades de inversión (Entidades de Capital Riesgo, Family Office, Fondos de Inversión, SOCIMIS, etcétera) y por tanto es una especialización con muchísimas posibilidades.

Los asuntos corporativos, requieren –como dije- un alto grado de especialización que sólo puede conseguirse mediante un máster de especialización y la práctica profesional. Esto es así porque los conocimientos exigidos, normalmente no son abordados por los planes de estudio de las Universidades y aquellas que lo hacen, se aproximan a estos conocimientos de una forma muy parcial y poco práctica, motivo por el cual los Másteres de especialización exigentes son – a mi juicio- casi -por no decir totalmente- obligatorios.

LA NECESARIA ESPECIALIZACIÓN QUE DA EL MÁSTER EN CORPORATE Y NO EL MÁSTER DE ACCESO.

 Los estudiantes, creen –erróneamente- que el máster de acceso a la profesión de abogado es el Máster que exige el mercado laboral. Esto no es así por los siguientes motivos:

  • La tasa de aprobados del examen nacional de acceso ronda el 80%-90%[i], por lo que su dificultad es mínima y no sirve para demostrar competencias destacables. Por contra, en Italia nos encontramos con examen similar al MIR, mientras que en Brasil el examen de acceso tiene una tasa de aprobado que no excede el 40%, salvo la última convocatoria de 2018 que batió todos los records con un 56% (40% en primera convocatoria) [1] lo cual no es para nada un dato significativo.
  • Al reducir los Grados de 5 a 4 años, con un Máster de tipo general no hace sino recuperarse el 5º año de estudios que el Plan Bolonia eliminó.
  • Los grandes despachos, empresas y consultoras, critican los contenidos de este máster que está pensado para el abogado de sala y toga y no para el abogado de empresa o para el asesor de empresa.
  • Las materias empresariales son casi nulas en el máster de acceso a la profesión de abogado.
  • El número de abogados en España ronda los 150.000, por lo que existe una alta oferta de empleados con dicho título.
  • Buena parte del claustro del Máster de Acceso a la profesión de abogado suele estar compuesto Doctores en Derecho, es decir, profesores de universidad con experiencia investigadora y no necesariamente profesional. Es un habitual problema la falta de adaptación entre la Universidad y el mundo profesional. Esto se suma a que, los profesionales prácticos suelen ser abogados de sala o litigadores, no asesores mercantiles.

 

LOS MÁSTER DE CORPORATE.

Un Máster en Corporate es altamente recomendable –imprescindible diría yo- para aquellos estudiantes que quieren desarrollar su carrera en el mundo de la abogacía de los negocios, en la asesoría jurídica de una empresa o en entidades financieras o de inversión.

Para optar entre las múltiples opciones existentes en el mercado –muchas de las mejores se encuentran en España-, es necesario realizar un estudio exhaustivo previo, antes de realizar un gasto como el que supone un programa de estas características. Así, debe observarse si cumplen con las siguientes cuestiones:

  • Claustro compuesto por profesionales de primer nivel que conozcan el sector y enseñen sobre operaciones reales, siendo recomendable huir de los programas donde predomina el claustro académico.
  • Prestigio de la Institución y exigencia del programa. Muchas veces lo barato sale caro. Además, aquellos programas poco exigentes con los alumnos no cuentan con el respaldo del mundo profesional, por lo que se pueden convertir en papel mojado.
  • Formación dual, esto es, aquella que se centra en negocio y en aspectos técnico-jurídicos, ya que el profesional ha de manejar ambas disciplinas con soltura.
  • Valoración positiva de los antiguos alumnos, ya que –al fin y al cabo- quienes han concluido los programas suelen ser los mejores jueces de los mismos.
  • Precio de los programas. Aunque el precio de los programas de especialización son elevados, es muy recomendable examinar el contenido, el profesorado y, finalmente, el precio es desde luego fundamental ya que muchas veces programas altamente prestigiosos tienen precios muy diferentes que pueden suponer un ahorro importante al estudiante.

 

El EXAMEN DE ACCESO A LA ABOGACÍA: SU LEJANÍA Y DESCONEXIÓN CON EL MUNDO DE LA EMPRESA.

Hace unos años, cuando un estudiante finalizaba la carrera de Derecho, podía colegiarse y ejercer como abogado automáticamente. Con la  Ley 34/2006, sobre el Acceso a las Profesiones de Abogado y Procurador de los Tribunales cambió el panorama para colegiarse y ejercer como abogado.

Ahora es necesario superar:

1) el Master de Acceso;

2) un Periodo de Prácticas y,

3) Prueba de capacitación profesional a nivel nacional: examen de acceso a la profesión de abogado.

 

El examen contiene 75 preguntas tipo test de las cuales se dividen en dos bloques:

 

BLOQUE A 50 preguntas sobre materias comunes al ejercicio de la profesión de abogado:

– Deontología profesional, organización y ejercicio de la profesión de abogado.

– Cuestiones generales de la asistencia letrada y del proceso.

 

BLOQUE B. 25 preguntas tipo test sobre una materia a elegir entre una de las siguientes:

 

-Derecho Civil y Mercantil.

-Derecho Penal.

-Derecho Administrativo y  Contencioso-Administrativo.

-Derecho laboral

 

El temario puede consultarse en el siguiente enlace (ANEXO II)

https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-2017-14095

 

Como puede observarse las cuestiones empresariales están casi totalmente excluidas de este programa y, por ello, muchas salidas profesionales orientadas a la empresa no quedan cubiertas ni con el Grado en Derecho o el Grado en Derecho y Administración de empresas ni, desde luego, con el Máster de Acceso a la Abogacía.

El conocimiento jurídico básico que se adquiere en los estudios universitarios y en el Máster de Acceso, no sólo ha de desarrollarse y orientarse hacia la práctica profesional, sino que además ha de completarse con nociones financieras suficientes y, por supuesto, de estrategia empresarial – e incluso sectorial- para poder comprender la complejidad de estas operaciones y la problemática de las empresas.

Siempre dije que la especialización -especialmente para quien decide cursar un programa máster- ha de orientarse al mundo profesional, dotando de las herramientas necesarias para entrar en éste y, para ello, creo que tienen que ser los propios directivos de empresas, los abogados y consultores corporativos quienes han de formar sobre la base de supuestos reales y aportando su experiencia para abordar los problemas que el complejo mundo empresarial requiere. Por ello, siempre he rechazado los programas teóricos o aquellos en los que predomina el claustro académico que, como sabemos, se destaca por su capacidad investigadora, ya que los requisitos de la carrera universitaria se centran sobre todo en la investigación y producción científica.

 

LOS ABOGADOS DE CORPORATE: LAS ESTRELLAS DE LA ABOGACÍA DE LOS NEGOCIOS.

Mucho ha cambiado la Abogacía, orientándose hacia el asesoramiento en complejas operaciones corporativas. Desde la entrada de España en la Comunidad Europea, el éxito económico de los despachos de abogados dedicados a la empresa ayudaron a acuñar el término ‘abogacía de los negocios’.

Como predijo D. Antonio Garrigues ya en el año 1971, la irrupción de los bufetes colectivos y la especialización marcarían el futuro de la abogacía.

En España se desarrolló de forma significativa, con el impulso de los medios de comunicación que pusieron bajo el foco un nicho exclusivo del mercado de la abogacía, y hoy nadie duda que los abogados han de manejar habilidades directivas, atender al cliente en tiempo récord y ofrecer un servicio altamente especializado.

 

Si observamos el mundo de la abogacía de los negocios, tal y como cita Iberian Lawyer, las estrellas de la abogacía mejor pagadas (“el club del millón de euros” como se las suela conocer), suelen pertenecer al ámbito mercantil, fusiones y adquisiciones (36%) al área bancaria y financiera (18%) y al área de fiscalidad (18%) sin duda estas son las áreas que maneja un abogado corporativo, basta analizar estos datos para comprender que el asesoramiento de empresas requiere de forma intensiva este tipo de profesionales que suelen situarse entre los mejores pagados del sector. Según se deprende del informe, el 45% de los socios del club del millón trabajan en firmas de más de 500 abogados y otro 45%, en despachos de 51 a 100 letrados. El 10% restante desarrolla su profesión en bufetes de menos de 50 letrados.

 

Interesantísimo a este respecto resulta el artículo siguiente: Abogado rico, ‘abogao’ pobre: la brecha salarial entre autónomos y despachos.

 

Asimismo, resulta de interés el informe de SIGNIUM donde podréis ver el ANÁLISIS COMPARATIVO DE LAS RETRIBUCIONES EN LOS DESPACHOS DE ABOGADOS EN ESPAÑA en 2017.

 

LA EMPRESA Y EL ABOGADO CORPORATIVO: LA CRECIENTE IMPORTANCIA DEL ABOGADO DE EMPRESA.

Las empresas, guiadas por criterios de eficiencia económica, hace tiempo que han comprobado que dicha eficiencia, en un aspecto tan esencial y relevante para su sostenibilidad y viabilidad como es el del asesoramiento jurídico, requiere de un perfecto equilibrio entre los recursos internos y los externos. Este equilibrio se establecerá en el punto en el que el abogado interno tenga la formación, experiencia y especialización en su sector tanto para afrontar, por sí mismo y con el resto del equipo interno, la mayoría de los retos jurídicos que presente el día a día, tanto en su vertiente preventiva como en la correctiva, como para identificar aquellos asuntos que, por su complejidad o grado de especialización, requieren de un apoyo externo que aporte auténtico valor añadido a la estrategia jurídica de la empresa. En estas situaciones el abogado interno formará equipo con los asesores externos para asegurar que, a través de la completa y total información y coordinación, la empresa obtiene el mejor de los asesoramientos posibles antes una situación especialmente compleja.

La dirección corporativa se encuentra en el nivel más alto en la toma de decisiones de una organización, encargándose de la planificación estratégica de asuntos. Se ubica por encima del nivel funcional y suele integrar los departamentos de marketing, ventas, financiero, administrativo, jurídico-corporativo y fiscal, administración y producción.

El abogado de empresa, tiene un único cliente (su empresa), por ello ha de conocer el sector y el negocio desde dentro.

El abogado de empresa, es quizás quien más conocimientos sobre derecho corporativo requiere ya que tendrá que dar cobertura legal a la gran mayoría de áreas de la empresa. El abogado de empresa tendrá desde que negociar un acuerdo y formalizarlo por escrito con un buen contrato; resolver disputas entre empresas, incluyendo la vía judicial; estudiar la legislación aplicable al negocio y sector en el que opera la sociedad, identificar los riesgos  en los que pueda incurrir la empresa para protegerla y sobretodo servir de apoyo al negocio.

Un Máster en Corporate permitirá al abogado interno crecer en conocimiento y especialización para elevar, de esta forma, los requerimientos y exigencias al abogado externo y, de esta forma, asegurar que en la contratación de abogados externos se obtenga auténtico valor añadido para su empresa. De la misma forma, dicho Máster permitirá al abogado externo identificar qué áreas son estas en las que existe un valor añadido que será palanca esencial para la contratación y el mantenimiento del cliente empresarial.

 

¿QUÉ CUESTIONES DESARROLLA O HA DE CONOCER EL ABOGADO CORPORATIVO?

Los abogados corporativos o expertos en Corporate, ya sean de empresa (in house lawyers) o externos (de consultoras, despachos o entidades financieras) son expertos en operaciones societarias, fusiones y adquisiciones empresariales y en procesos de reestructuración empresarial con sólidos conocimientos en Derecho Mercantil y Societario para el asesoramiento y representación de  compañías públicas y privadas, de grupos nacionales y multinacionales en todas las áreas legales relacionadas con su actividad empresarial. Ello es debido a que el profesional del Corporate prestará asesoramiento integral en cuestiones de derecho societario (sociedades de capital), a compañías cotizadas y no cotizadas, desde el inicio de su vida societaria, al tiempo de su constitución, y hasta la extinción de su personalidad jurídica, pasando por el acompañamiento recurrente en la búsqueda de soluciones a todas las necesidades legales que se puedan manifestar en el día a día de las mismas por lo que intervendrá en la constitución de sociedades y examen de proyectos empresariales; la reforma y actualización de sus estatutos sociales de las empresas; la ampliación y reducción de su capital social; el análisis de las cuestiones jurídicas relacionadas con la transmisibilidad de las acciones, participaciones sociales o cuotas y, en general, el apoyo o desempeño directo de funciones de Secretaría de los consejos de administración u otros órganos rectores de las sociedades, siendo frecuente que acabe su carrera como Director de Asesoría Jurídica o como Secretario del Consejo (sea o no Consejero).

El abogado, tendrá que asesorar a los accionistas y partícipes de las sociedades, al personal de alta dirección, al consejo de administración y a los comités sobre las prácticas de cumplimiento y gobierno corporativo, preparando y redactando para ello el material correspondiente (tales como memorandos, códigos éticos, políticas de auditoría y resoluciones de los accionistas y del consejo de administración).

El experto en Corporate ha de ser capaz de asesor a la empresa o al cliente en la planificación, preparación, desarrollo y ejecución de adquisiciones de todo tipo de empresas privadas mediante compras, fusiones y ampliaciones de capital. En el caso de empresas cotizadas, planificar, preparar, desarrollar y ejecutar (OPAs), incluidas las transacciones público-privadas y la exclusión de accionistas minoritarios. Igualmente, el abogado corporativo intervendrá en las operaciones conocidas como Turn-arounds, estos son, adquisiciones, reestructuraciones e inversiones en empresas con dificultades financieras.

El abogado de Corporate ha de conocer cómo, cuándo y porqué firmar un pacto parasocial (shareholder´s agreement) teniendo en cuenta las distintas opciones disponibles, tales como implementar pactos de mayoría cualificada, restricciones a la transmisión de acciones, opciones de compra y de venta, derechos de tag-along y drag-along, gestión empresarial, distribución de dividendos, la composición y la elección de los órganos de la sociedad y el ejercicio de los derechos de voto, entre otros.

Los abogados del área corporativa suelen tener fuertes conocimientos en finanzas[2] y en articular estrategias y opciones para estructurar operaciones empresariales con independencia de la complejidad de las mismas (derecho corporativo), trabajando asistidos normalmente por expertos en Mercados de capitales y por fiscalistas y expertos en financiación empresarial, cuyos conocimientos básicos han de compartir.

El experto en Corporate ha de contar con conocimientos fiscales suficientes para entender la planificación fiscal de operaciones de fusiones y adquisiciones nacionales e internacionales, la optimización tributaria de las inversiones españolas en el exterior, el diseño, preparación y ejecución de operaciones de fusión, escisión, canje de valores y aportaciones no dinerarias especiales, la fiscalidad de la reestructuración corporativa y la financiación estructurada, la remuneración de ejecutivos y el diseño de sistemas de retribución eficientes en el plano contable y fiscal.

El abogado corporativo, participará y trabajará de forma coordinada con otros departamentos de la empresa o de los despachos en la financiación corporativa ya sea en operaciones, bilaterales o sindicadas, de financiación corporativa (corporate lending); financiación de adquisiciones (leverage finance) y de activos (asset finance), igualmente intervendrá en aquellos casos en los que tengamos que plantearnos la refinanciación de empresas en crisis empresarial e inmersas en procesos concursales (restructuring) y en la adquisición de préstamos morosos (fresh money y distressed debt trading).

En aquellos casos en que el abogado trabaje con empresas grandes, es necesario además conocimiento de las estructuras de gobierno corporativo y de funcionamiento las sociedades cotizadas.

Además, es muy recomendable contar con conocimientos sobre derecho de la competencia y ello para evitar que los empresarios restrinjan la competencia en su propio beneficio ya que la normativa de defensa de la competencia  prohíbe los acuerdos que limitan la competencia entre las empresas y el ejercicio abusivo del poder económico por parte de las empresas que ostentan una posición de dominio en el mercado. Además, la Ley de Defensa de la Competencia establece también un régimen de control de las «concentraciones económicas» que por su importancia puedan alterar la estructura del mercado nacional en forma contraria al interés público; y un sistema de control de las «ayudas públicas» concedidas a las empresas y que puedan distorsionar el juego de la libre competencia.

Es altamente  útil tener conocimientos sobre finanzas corporativas, tales como interpretar y conocer los Estados Financieros de una sociedad (Balance, Pérdidas y Ganancias (PyG) y Estado de Flujos de Caja), métodos de valoración de empresas y activos (especialmente inmobiliarios e intangibles), modelos de financiación de proyectos mediante financiaciones estructuradas (Project Finance) y conocer y entender las compras apalancadas (LBO).


[1] https://fgvprojetos.fgv.br/publicacao/exame-de-ordem-em-numeros-vol3

[2] Las finanzas corporativas se ocupan de las decisiones estratégicas en materia financiera y de inversión, maximizando el valor para el accionista a través de la planificación financiera en operaciones a corto y a largo plazo, mediante la implementación de diversas estrategias y en la toma de decisiones empresariales a corto y a largo plazo, reportando de este modo a la dirección general de la compañía.

[i] https://www.abogacia.es/2016/09/30/el-80-de-los-aspirantes-a-abogado-aprobo-la-prueba-de-aptitud-en-la-ultima-convocatoria/

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