Retail y abogacía: qué hace un abogado de retail

Retail y abogacía: qué hace un abogado de retail

 

Si tienes interés por saber qué hace un abogado especializado en retail y qué deberías aprender para trabajar en este sector, este artículo te interesa.

En primer lugar, por si alguien lo desconociera: se denomina retail a la venta al detalle o comercio minorista. Es el sector de las empresas dedicadas la venta de servicios y productos uniformes a un número ingente de consumidores. En oposición al concepto retail, estaría la venta al por mayor, que vende grandes cantidades a pocos clientes: típicamente, el mayorista vende a los propios practicantes de retail.

Por tanto, todos tenemos una relación directa con el mundo del retail, la mayoría, como consumidores de sus productos y servicios. No en vano, es gracias al retail que, tras la industrialización, los ciudadanos de a pie hemos podido acceder a toda clase de productos y servicios modernos.

El sector comercio, en general, produce en torno al 13% del PIB español. Concretamente, el comercio minorista o retail corresponde a más de un 5% del PIB español. Es decir, en 2019, más de 62.000 millones de euros.

¿Cuáles son los conocimientos de un equipo de abogados de una empresa de retail?

 

Toda empresa del sector retail que se precie debe estar respaldada por un equipo multidisciplinar de abogados con extensa práctica en el asesoramiento en la venta a compradores del sector minorista y de consumo.

Serán estos abogados quienes pongan a disposición de las empresas una atención de primera clase que, como mínimo, deberá cubrir:

 

  • Derecho Societario o Corporativo, tanto en relación con situaciones cotidianas (secretaría de Juntas y Consejos, actuaciones registrales, etc.) como con operaciones estratégicas (M&A);

  • Conocimientos de carácter fiscal para poder coordinarse con el equipo contable;
  • Derecho Inmobiliario (clave en aquellos productos y servicios que exigen una tienda de proximidad);
    • Propiedad Industrial (marcas y, según el producto, secreto empresarial y patentes),

    • Normativa y práctica en logística;
  • Sistemas de franquicias;
    • Negociación y contratación con proveedores y distribuidores;

    • Derecho de los consumidores.

     

    Todo lo anterior supone una integración de amplios conocimientos, necesaria para gestionar los asuntos con solvencia, profesionalidad y eficacia. Y aún más, un buen abogado de retail es aquel que, sobre todo lo anterior, tiene profundos conocimientos sobre el mercado concreto de que se trate. Así, un abogado de retail que trabaje para grandes supermercados conocerá al dedillo las operativas, particularidades y problemas de este tipo de negocio, mientras que un experto en e-retail tendrá otro bagaje diferente.

     

    ¿Cómo se alcanza la cúspide como abogado de retail?

     

    A nadie le sorprenderá la afirmación de que en un campo tan competitivo como la abogacía, la especialización es clave para diferenciarse. Pero la especialización puede adoptar distintas formas. Así, existen dos principales tendencias de especialización:

     

    • La especialización horizontal, que supone que el abogado tiene conocimientos avanzados en una rama económica o social, de modo que conoce todos los aspectos técnico-jurídicos que pueden afectarla. Pero no solo los aspectos técnico-jurídicos, sino también la realidad y contexto de la rama económica o social de que se trate.

    • La especialización vertical, que es la forma de especialización tradicional. Supone convertirse en un experto de una sola rama del Derecho, o incluso de un área dentro de esta. La especialización vertical supone el dominio en profundidad de toda un área jurídica, cualquiera que sea la empresa a la que se presten servicios.

     

    El valor de la especialización se genera por un aumento de capacidad para resolver problemas y aportar valor, por un lado. Por el otro, la especialización genera un perfil profesional capaz de prestar servicios en nichos con cada vez menos competencia.

    Si bien existen decenas de miles de abogados en España, no debe existir más de unos pocos miles con conocimientos especializados profundos en Derecho Mercantil, por ejemplo. Si quieres obtener un perfil único, mi recomendación es una especialización horizontal multidisciplinar. ¿Por qué? Porque si un empresario busca un abogado especializado en retail que conozca la operativa de dropshipping, que además sepa operar con marcas en varios mercados nacionales, que conozca tanto la problemática normativa en el marketing online como su operativa fáctica y que tenga nociones sobre las estrategias punteras de funneling y adquisición a través de automatización de procesos de anuncios de remarketing, su demanda es tan exclusiva que a ella apenas responderán unos cuantos abogados. Y, por lo tanto, estará dispuesto a pagarles más que si hubiera cientos de abogados con los conocimientos necesarios a su disposición.

     

    @senivpetro

     

    ¿Qué otras aptitudes necesita un buen abogado de retail?

     

    Las aptitudes más destacables de un abogado de retail son las siguientes:

     

    • escucha activa

    • comunicación eficaz, tanto por escrito como de forma oral (tanto calidad general de la comunicación, como adaptación del lenguaje según el receptor)

    • inteligencia emocional y empatía (para operar como un nodo entre dos mundos muy distintos: el del comercio minorista y el del Derecho)

     

    • aptitud organizativa, diligencia, prudencia y responsabilidad

    • capacidad de negociación

     

    Fuera de esto, tener un carácter ético, ser curioso, ser disciplinado y ser un buen trabajador en equipo son elementos que mejoran a cualquier profesional.

     

    Retail y start-ups, auge de la disrupción

     

    Para terminar, hay que comentar que, como en el resto de sectores, el retail está evolucionando a gran velocidad. En este sentido, pequeñas empresas disruptivas están generando nuevas tendencias.

    Así, las start-ups son aquellas empresas emergentes de corte tecnológico que operan sobre una hipótesis de crecimiento o de valor que ponen a prueba en el mercado. Un nuevo producto, por ejemplo, es una hipótesis de valor. Una plataforma más cómoda en la que los propios usuarios invitarían a sus familiares se basaría, por el contrario, en una hipótesis de crecimiento.

    No pensemos que la transición tecnológica se limita al e-commerce. Las start-ups van a introducir en el sector retail ejes tecnológicos tales como la robótica, la realidad virtual y aumentada, la inteligencia artificial o los sistemas de trazabilidad de origen (como blockchain) que permitirán al consumidor saber cómo se han producido los bienes que consume y mucho más. Todo esto mejorará la experiencia de compra de forma significativa, aumentará la eficiencia del sector y generará puestos de trabajo de mayor calidad.

    Un ejemplo de start-up disruptiva es Caper, que ha desarrollado un carrito inteligente que permite a los clientes colocar los artículos en su interior, que este los detecte y el cliente pueda pagar directamente desde el propio carrito, sin pasar por caja. Además, el carrito inteligente ofrece al consumidor recomendaciones de compra en función de lo que ha adquirido hasta el momento, basándose en sistemas de deep learning.

     

    En definitiva, la innovación a través de start-ups está proyectándose fuertemente en el sector retail. Y se puede observar en potentes movimientos de adquisición de algunas de estas start-ups por parte de grandes inversores del sector retail.

     

    Pues bien: no hay que perder de vista esta tendencia, pues genera perfiles superespecializados que son demandados por esta clase de empresas y que no son fáciles de encontrar: abogados de retail que tienen conocimientos jurídicos sobre innovación y, además, extrajurídicos sobre programación, inteligencia artificial (AI), internet de las cosas (IoT), etc.

     



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