LA UTILIZACIÓN DE PATENTES EN EL SECTOR DE LA MODA

LA UTILIZACIÓN DE PATENTES EN EL SECTOR DE LA MODA

¿Qué es una patente?

 

Una patente es un derecho de propiedad intelectual la cual otorga a su autor o inventor un derecho exclusivo sobre su creación/invención durante un periodo limitado de 20 años, mediante el registro público. El derecho exclusivo que se le concede al titular de la creación/invención, le permite prohibir a terceros fabricar, importar o utilizar la invención durante el mencionado periodo de tiempo. Para que una invención pueda ser objeto de patente, es esencial que se cumplan tres requisitos básicos:

1. Novedad: la invención no ha de ser puesta a disposición del público antes de presentar la solicitud de la patente.

2. Actividad inventiva (non-obviousness): solución a un problema no resuelto en el estado de la técnica.[1]

3. Aplicación industrial: la invención debe ser susceptible de aplicación en cualquier clase de industria.

 

El rol de las patentes en la industria de la moda

 

Es habitual pensar que el bien más valioso de los profesionales del sector de la moda es la protección de su marca, diseños de moda (en el caso de diseñadores) y derechos de autor. No obstante, hay otras vías de protección como las patentes, las cuáles están cada vez más a la orden del día.

 

Patentes de diseñodesign patents

 

El concepto design patent es procedente de Estados Unidos (en adelante EE. UU) y consiste en proteger únicamente la apariencia física de un producto (diseño ornamental), y no la manera en la que se utiliza y funciona, los cuales son protegidos mediante los modelos de utilidad. Los design patent expedidos a partir de solicitudes de diseño presentados con anterioridad al 13 de mayo de 2015, otorgarán una protección al titular durante 14 años. Aquellos expedidos a partir de las solicitudes presentadas a partir de esa fecha, tendrán una protección de 15 años a partir de la fecha de concesión de la patente.

 

Debemos enfatizar el hecho de que los design patents no eran tan habituales en el sector de la moda hasta hace unos años, pues el procedimiento es costoso y el tiempo que transcurre entre la presentación de la solicitud y la emisión del design patent suele ser de alrededor de 15 meses sino más. Asimismo, el hecho de que la moda tenga una naturaleza tan estacional contribuye a su rareza en la industria de la moda.

 

Sin embargo, en el caso del Bow Bracelet de Balenciaga, la marca solicitó el design patent a mediados de abril de 2015, siendo expedida la misma el 10 de noviembre de ese mismo año, es decir en apenas 6 meses desde que la solicitud fue presentada.

 

Ilustración 1: Bow Bracelet de Balenciaga, 10 de noviembre de 2015.

 

No obstante lo anterior, el uso de los design patent es cada vez más común en la industria de la moda, sobre todo a raíz del auge de las marcas conocidas como “fast fashion” y las marcas de lujo asequible. Los design patent cada vez cobran más sentido para aquellas marcas que venden accesorios como Louis Vuitton Malletier (en adelante LV) o Balenciaga, que buscan como finalidad evitar la copia desenfrenada de estos productos.

 

Desde que se introdujeron los design patents en EE. UU, la marca LV tiene asignados alrededor de 145, siendo los bolsos objeto de su protección mas preciada.

 

Ilustración 2: Primer design patent de Louis Vuitton Matellier SA, 24 de marzo de 1992.

 

Si bien es cierto que los design patents no se contemplan fuera de EE. UU, en España y a nivel europeo, existen los Registered Community Design (RCD) y los Unregistered Community Designs (UCD), que al igual que los diseños estadounidenses, están sujetos a los requisitos de novedad y actividad inventiva o non-obviousness.

 

Ambos diseños comprenden el mismo alcance de protección sobre la apariencia exterior de un producto. Por un lado, los RCD conceden un derecho exclusivo al titular del diseño protegido, de utilizar, fabricar, comercializar e impedir que otros lo hagan con productos que hayan sido protegidos mediante el diseño y puedan causar confusión, durante un periodo inicial de 5 años, pudiendo renovarse por periodos de 5 años hasta un máximo de 25 años. Por su parte, los titulares de UCD solo tienen el derecho exclusivo de impedir que terceros comercialicen el diseño protegido.

 

Ilustración 3: Primer RCD, registrado el 1 de abril de 2003.

 

Patentes

 

Como hemos analizado en el apartado anterior, los design patent únicamente protegen la apariencia estética de un producto, mientras que una patente protege una invención que ofrece una nueva solución a un problema que una patente de diseño industrial no puede proteger.

 

Un ejemplo reciente de esto es el caso de las zapatillas patentadas con una suela impermeable y transpirable por la compañía italiana Geox, la cual hace de la tecnología su ventaja competitiva.

 

Ilustración 4: Patente de Geox

 

El uso de las tecnologías patentadas por el sector de la moda en esta última década ha sido clave. Geox, al igual que otras empresas del sector, se centra en el uso de la tecnología para aprender a adaptarse al mundo digital. Las innovaciones mediante el uso de la tecnología no se han limitado a nuevos tejidos, sino que abarca otro tipo de textiles como los smart textiles. El cambio de los textiles a través del uso de la tecnología abre un sinfín de posibilidades y oportunidades para patentes en la industria de la moda.

 

Patentes en el sector de la moda tras el Covid-19

 

Ilustración 5: Voluntario en un atelier de Louis Vuitton en Francia.

La pandemia del Covid-19 ha supuesto una gran amenaza al sector de la moda. Desde que se decretó el estado de alarma, y por tanto, tras el cierre de establecimientos y empresas industriales entre otras, la caída de ingresos en el sector ha sido impresionante. Como es lógico, tras la “la nueva normalidad” los ingresos han incrementado, no obstante, han sido un 20% más bajos respecto a los de principios de año[2].

 

Durante la fase de confinamiento, muchos empresarios y empresas del sector, se involucraron en la ayuda para intentar frenar la propagación del virus y proteger la salud de los colectivos más expuestos. Muchos comenzaron confeccionando mascarillas sanitarias otros en cambio, ofrecieron sus talleres para la confección de otros materiales como las batas quirúrgicas, ante la escasez de material que había en ese momento.

 

Una vez mejoró la situación extrema a la que nos enfrentábamos, muchas marcas conocidas han comenzado a vender las mascarillas sanitarias como cualquier otro producto en sus tiendas físicas y online.

 

Como hemos comentado en el apartado anterior, el uso de la tecnología patentada en el sector de la moda está en continuo crecimiento. Es más, una empresa española, Colorprint Fashion (Muro de Alcoi, Alicante) ha sido la empresa encargada de patentar una mascarilla capaz de cambiar de color cuando la temperatura corporal aumenta. Como hicieron con las zapatillas Geox, el uso de un tejido inteligente, en concreto un tejido con sensibilidad térmica, cambia el color verde inicial a blanco una vez se alcanza a una temperatura de 37.5º.  A raíz de patentar este tejido inteligente, esta empresa decidió confeccionar diferentes productos, entre ellos pulseras y pegatinas, contribuyendo a la detección anticipada y frenar la propagación del virus.

 

Ilustración 6: Mascarillas de tejido con sensibilidad térmica de Colorprint Fashion. Instagram @lavanguardia

 

[2] Informe sector moda en España – Análisis del impacto de la crisis del Covid-19. EY.

[1] Cualquier prueba de que su invención ya se conocía. OEPM ¿Qué es el estado de la técnica?.

 

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