Librería
 

¿Está listo el Sector de la Moda para la Revolución que implica la Inteligencia Artificial?

¿Está listo el Sector de la Moda para la Revolución que implica la Inteligencia Artificial?

La inteligencia artificial está revolucionando muchos sectores, y el de la moda no se queda atrás, ya está transformando la industria de la moda en cada elemento de su cadena de valor y mercado.

Se puede ver entre los minoristas más importantes como están insertando la Inteligencia Artificial no solo para mejorar la eficiencia de los sistemas y procesos de ventas, sino también para mejorar la experiencia de compra de los clientes, ofreciendo un servicio personalizado adaptado a sus intereses y preferencias.

Desde la última adquisición de Nike (ya comentada en un post anterior ), que consiste en una startup de inteligencia artificial que predice qué quieren los consumidores, incluso antes de buscar un producto online, hasta los probadores interactivos de Zara, con espejos que reconocen la ropa que llevas puesta y sugieren otras prendas que combinen según el estilo, el color e incluso el estado de ánimo.

Amazon, como una de las empresas pioneras en tecnología digital, introdujo la aplicación “Echo Look”. Consiste en una asistente de moda de “Alexa” (Alexa es el servicio de voz ubicado en la nube de Amazon disponible en los dispositivos de Amazon y otros dispositivos con Alexa integrada), que realiza un seguimiento de la ropa que ya tienes y te da recomendaciones sobre qué incluir en tu outfit.

Sin embargo, Amazon no se ha limitado a dicha aplicación y ya ha anunciado una nueva herramienta llamada “StyleSnap”. Esta aplicación, impulsada por tecnología de Inteligencia Artificial,  presentará recomendaciones a través de una fotografía o captura de pantalla del estilo que le guste al usuario. “StyleSnap” está entrenada para considerar una serie de factores como la marca, rango de precios y reseñas de clientes, generando recomendaciones de elementos similares disponibles en la plataforma de Amazon que coincidan con la imagen.

No solo se están impulsando herramientas de recomendación, también se están aplicando con el fin de facilitar la venta online respecto al tallaje. Un ejemplo es “Fit Assistant”, integrado por ASOS, que ayuda a los clientes a determinar el tamaño correcto, analizando la información de la ropa y el historial de compras para encontrar la talla que corresponda.

También H&M lanzó, en asociación con Google, el nuevo sistema » Coded Couture «, que permite a los usuarios crear looks y conjuntos adaptados a su estilo de vida. Asimismo, IBM se asoció con Tommy Hilfiger y el Instituto de Tecnología de la Moda (FIT) creando » Reimagine Retail » para diseñar mejores conjuntos personalizados para los clientes de Tommy.

El hecho de que la Inteligencia Artificial se esté adentrando en el mundo de la innovación y la creatividad a través del diseño, implica una serie de nuevas preguntas  sin respuesta, relacionadas con la Propiedad Intelectual, ¿Quién es el dueño de las creaciones de Inteligencia Artificial? ¿Puede la Inteligencia Artificial infringir los derechos de propiedad intelectual de terceros?

Según la ley española, las obras creativas deben ser originales para obtener protección de derechos de autor y, tradicionalmente, el requisito de originalidad se ha vinculado a la persona física del autor. Por lo tanto, las máquinas y la Inteligencia Artificial parecen estar excluidas de la noción de autoría. Sin embargo, esto no significa que las obras de arte algorítmicas no puedan permitirse la protección de los derechos de autor, siempre y cuando las decisiones humanas estén involucradas.

También H&M lanzó, en asociación con Google, el nuevo sistema » Coded Couture «, que permite a los usuarios crear looks y conjuntos adaptados a su estilo de vida. Asimismo, IBM se asoció con Tommy Hilfiger y el Instituto de Tecnología de la Moda (FIT) creando » Reimagine Retail » para diseñar mejores conjuntos personalizados para los clientes de Tommy.

El hecho de que la Inteligencia Artificial se esté adentrando en el mundo de la innovación y la creatividad a través del diseño, implica una serie de nuevas preguntas  sin respuesta, relacionadas con la Propiedad Intelectual, ¿Quién es el dueño de las creaciones de Inteligencia Artificial? ¿Puede la Inteligencia Artificial infringir los derechos de propiedad intelectual de terceros?

Según la ley española, las obras creativas deben ser originales para obtener protección de derechos de autor y, tradicionalmente, el requisito de originalidad se ha vinculado a la persona física del autor. Por lo tanto, las máquinas y la Inteligencia Artificial parecen estar excluidas de la noción de autoría. Sin embargo, esto no significa que las obras de arte algorítmicas no puedan permitirse la protección de los derechos de autor, siempre y cuando las decisiones humanas estén involucradas.

Respecto a los sistemas basados en datos que utilizan las empresas de moda, los datos relacionados con los clientes recopilados de sitios web, aplicaciones y plataformas de redes sociales, desempeñan un papel fundamental. De hecho, a partir de los datos personales recopilados, la herramienta de inteligencia artificial puede perfilar a los clientes, sus intereses y gustos para proponerles un servicio personalizado.

En este sentido, las marcas que se dirigen a prestar un servicio innovador para los clientes europeos deben cumplir con los requisitos establecidos por el Reglamento de la Unión Europea sobre Protección de Datos Personales (RGPD) y las leyes nacionales de adecuación derivadas. Por lo tanto, deben considerar qué tipo de datos recopilar para respetar los principios y requisitos establecidos en el RGPD.

Es preciso recordar que el análisis de los datos relacionados con los intereses y gustos de los individuos podría implicar una actividad de perfil de los individuos involucrados, lo que requiere la recopilación del consentimiento de los individuos.

A la luz de lo anterior, la “creatividad cognitiva” que nace de la Inteligencia Artificial requiere de muchas obligaciones legales que deben ser atendidas cuidadosamente, al mismo tiempo que la evolución tecnológica continua.