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LAS “IMITACIONES CHINAS” DE LAS LV ARCHLIGH: LOUIS VUITTON VONTRA BELLE INTERNATIONAL Y BEST ABEL FOOTWEAR.

LAS “IMITACIONES CHINAS” DE LAS LV ARCHLIGH: LOUIS VUITTON VONTRA BELLE INTERNATIONAL Y BEST ABEL FOOTWEAR.

 

Los casos de derecho de la moda (Fashion law), no paran.

La archiconocida multinacional francesa minorista del lujo, Louis Vuitton Moet Hennessy (LVMH) a través de su filial Louis Vuitton Malletier, ha comenzado a poner solución a la vulneración de sus derechos de propiedad industrial e intelectual que sufren sus productos, de manos de empresas chinas, en concreto, ha presentado una demanda el pasado 3 de mayo de 2019 (según indicó el periódico South China Morning Post) por infracción de sus derechos de propiedad intelectual (copyright infringement) en los Tribunales de la Corte Suprema de Hong Kong contra dos filiales del gigante de la industria del calzado Belle International Holding y Best Able Footwear por infracción de sus conocidas zapatillas deportivas conocidas como “LV Arclight”.

En concreto, las zapatillas LV Archlight, con diseño futurista y de inspiración en las deportivas de los años 90, fueron presentadas al público durante el desfile de la colección prêt-à-porter femenina para la temporada primavera-verano 2018, diseñada por el director artístico de la firma, Mr Nicolas Ghesquière.

 

Louis Vuitton ha apostado decididamente por el calzado deportivo, algo que quedó de manifiesto con la apertura en Nueva York (Soho) de un pop up store efímero dedicado únicamente a las sneakers, sito en el  122 de Greene Street.

 

Las zapatillas, elaboradas con piel de ternera y con una suela de goma de 5 centímetros, de venden a unos 8.950 HK$ que equivale a unos 1.100 dólares americanos al cambio, en España la reinterpretación puede adquirirse en blanco y rosa claire por 790€.

La relación entre estas empresas viene de lejos, toda vez que en 2007 LVMH se planteó la posible adquisición de un paquete importante de acciones –en torno a 30.000.000 de dólares americanos- de la empresa Belle International Holdings (cotizada en la Bolsa de Hong Kong) para añadir los 1000 puntos de venta del gigante de la industria del calzado en el país asiático.

 

El negocio del Grupo Belle International se divide ampliamente en dos segmentos principales: el negocio de calzado y el negocio de ropa y ropa deportiva.

 

Según el Centro de Información Industrial de China, 6 de las 10 primeras marcas del mercado de calzado de señora en China en términos de ingresos por ventas pertenecían al Grupo Belle que comercializa las marcas de  calzado propias Belle, Staccato, Joy & Peace, Millie’s, JipiJapa, Mirabell, Tata, Teenmix, Senda, Basto, SKAP, :15MINS, Map by Belle, etc. Las marcas de distribución incluyen Bata, CAT, Clarks, Fitflop, Hush Puppies, Mephisto, Merrell, etc.

 

En cuanto al segmento de ropa deportiva, la mayor parte del negocio de Belle International se realiza a través distribución minorista, incluyendo las marcas de ropa deportiva Nike, Adidas, Puma, Converse, Vans, Timberland, Asics, Onitsuka Tiger y las marcas de ropa MOUSSY, SLY y REPLAY.

Las empresas chinas, comenzaron a comercializar las zapatillas que Louis Vuitton califica como imitaciones con posterioridad a la presentación del diseño de deportivas de la empresa francesa y a un precio similar y –a juicio de la demandante- de menor calidad.

 

No es la primera, ni presumiblemente será la última vez que las plataformas y compañías asiáticas sean señaladas y demandadas por lanzar productos presuntamente similares a los de empresas norteamericanas o europeas y para muchas compañías –especialmente de lujo o de productos Premium- debido al daño económico por la exposición a la piratería, hacen que esta batalla sea prioritaria.

 

La multinacional indica en la demanda que  debido a la calidad, reputación y distintividad de sus zapatillas que vende en torno a los 1100€ en el mercado asiático, las imitaciones que cuentan con menor calidad y que “imitan partes sustanciales de las zapatillas Arclight” dañan especialmente al buen nombre y saber hacer de una empresa como Louis Vuitton, motivo por el cual se han solicitado cautelarmente tanto la retirada de los productos “imitadores” tanto en tiendas físicas como en las distintas plataformas a través de las cuales se comercializan los productos de las filiales que LVMH considera que infringen sus derechos, la destrucción de los productos, así como una indemnización por los daños y perjuicios que a su marca le suponen las “imitaciones” cuyo importe deberá dilucidarse en el hipotético juicio.