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EL ALQUILER DE ROPA (FASHION RENTAL). EL MODELO DE RENT THE RUNAWAY

EL ALQUILER DE ROPA (FASHION RENTAL). EL MODELO DE RENT THE RUNAWAY

Bien sabido es que la industria de la moda es una de las más dañinas para el medioambiente, motivo por el cual muchas empresas están adoptando estrategias de uso de recursos más “circulares”, reducción de residuos y reutilizar los recursos, así convertirán el residuo en recurso.

 

La economía circular pretende conseguir la sostenibilidad a largo plazo, promoviendo beneficios ambientales y sociales, y que, además, genera múltiples oportunidades comerciales y económicas. La clave de la economía circular es la reutilización y optimización de los materiales (naturalmente la ropa) incluidos los residuos o desechos y así combatir una de las mayores preocupaciones medioambientales del sector, esto es, la gran generación de desechos y el alto consumo de agua, entre otros.

Aunque el alquiler de ropa es una manifestación de la economía circular su uso tienen más que ver con las tendencias de consumo y las iniciativas empresariales que con el medioambiente, es indudable que la tendencia actual hacia una moda cada vez más desechable ayudaría a reducir el impacto ambiental, los informes que presentan estas compañías de las que hablaremos a continuación reducen la huella ambiental en torno a un 45%.

 

Conocida es la situación que hemos vivido con compras y armarios llenos en los que encontramos prendas sin estrenar, prendas que realmente no queríamos y en parte, esta avidez consumista favorece la compra compulsiva donde prima el estreno de modelos sobre la calidad de los mismos si bien, los patrones de consumo y de vestimenta, sabemos que cambian.

Desde el año 2009, compañías como la norteamericana creadas por Jennifer Hyman y Jennifer Fleiss Rent The Runway, apostaron por el mercado de alquiler de ropa, modelo al que pronto se sumaron competidores tales como Le Tote o ya en United Kingdom, Girl Meets Dress y lo que actualmente funciona en Estados Unidos, es cuestión de tiempo que funcione en países como España (aunque ya tenemos empresas que apuestan decididamente por el alquiler en su variedad de Fashion rental), naturalmente, el mercado irá creciendo al ritmo que cambien los patrones de consumo y las tendencias globales nos acerquen a los modelos anglosajones.

“Alquilar es reciclar. Bienvenido al verdadero movimiento de la moda sostenible” es el primer mensaje de la web de Rent the Runway y, sin duda un reclamo para un consumidor que cambia sus hábitos y que adicionalmente se preocupa por el medioambiente.

Desde el punto de vista legal (y quizás para los expertos en Fashion Law este post será muy somero), tenemos que decir que el renting textil es un contrato mercantil, consensual (nace por el acuerdo de voluntades entre las partes) por el cual un empresario (arrendador) pone a disposición –normalmente- de un consumidor o usuario el uso de un bien o conjunto de bienes (una “Fashion Box”) durante un tiempo determinado quedando a cargo del arrendador las prestaciones propias del mantenimiento del bien cuyo uso se cede en las condiciones de utilización más adecuadas que presente indudables ventajas en productos donde la obsolescencia es manifiesta.

 

Es fundamental que a las prendas dadas en renting, una vez devueltas, se las someta a un proceso meticuloso de higienización y control de calidad para asegurar que cada prenda quede como nueva para su próxima usuaria.

LVMH se ha asociado con Robyn Rihanna Fenty para crear una nueva Maison de lujo que tendrá su sede en París. La nueva Maison, llamada Fenty, está centrada y contará con el espíritu creativo de la propia Robyn Rihanna Fenty, esto es, será desarrollada por ella, y toma forma con su visión en términos de prêt-à-porter, calzado y accesorios, incluyendo la comercialidad y la comunicación de la marca, destaca además que es la primera vez que una mujer negra se alía con el todopoderoso imperio francés del lujo para sacar adelante una maison, algo que esperamos no pase por una anécdota y continúe en el futuro.

Shelley E. Kohan, profesora asistente del Fashion Institute of Technology ha expresado que “LVMH está contratando a un empresario y a un líder para dirigir la nueva marca de moda, no sólo a un artista y cantante de gran éxito” y desde luego coincido con ella en que los número de lo que era una incubadora como Fenty Beauty han demostrado su valía como empresaria.

Además destaca que La nueva firma de Rihanna apunta a convertirse en una de las más inclusivas de la industria y en la que según han anunciado contará con la libertad creativa de Rihanna, acompañada de un equipo que dará forma a sus ideas, siendo la primera vez desde hace 20 años que crean una marca desde cero (como ya pasó con Christian Lacroix en 1987) y la primera liderada por una mujer en su cúspide.

 

Os comparto en maravilloso artículo titulado RIHANNA, BREAKING NEW GROUND, JOINS WITH LVMH FOR FASHION BRAND escrito para el New York Times por la directora en ese periódico de la sección de Moda Vanessa Friedman.

Si el renting se da con un consumidor, resultará de aplicación la normativa prevista en el REAL DECRETO LEGISLATIVO 1/2007, de 16 de noviembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y otras leyes complementarias.

 

El Fashion rental es un servicio de alquiler que está cambiando la manera tradicional de consumo de ropa y que era bastante común tanto en sectores como la hostelería, los hoteles y el sector sanitario, ha ido abriéndose paso –poco a poco- en el consumo de ropa primero para ocasiones especiales (esmoquin, trajes de novia o de acompañantes, trajes de cóctel, disfraces, trajes de época para películas o series, etcétera) y finalmente para el uso diario pasando a convertir el armario físico en un armario analógico e incorporar progresivamente complementos como pueden ser las joyas.

Este servicio se percibe por los clientes como una alternativa para comprar ropa nueva permitiéndoles acceder a ropa de marca y de mayor calidad lo que suele suponer un ahorro tanto de tiempo en “ir de compras” y a la “tintorería” como –en ocasiones- dinero.

 

Como algunos indican, las nuevas generaciones usan menos veces sus prendas de ropa antes que pasen a la parte olvidada del armario por lo que estos patrones de comportamiento son adecuados para este tipo de negocios.

 

Mediante este contrato se obtienen indudables ventajas para el consumidor ya que el proveedor de ropa garantiza el estado y mantenimiento de la vestimenta, ahora espacio, se encarga del lavado, mantenimiento y reparación.

Inicialmente apostó por el alquiler de vestidos formales, modelo que amplió con la posibilidad de suscribirse a un servicio de alquiler de ropa y accesorios de uso diario, hoy sus suscriptores pueden pedir prestados hasta cuatro artículos a la vez por $159 al mes, que abarcan desde prendas y accesorios de diseño -incluyendo ropa de premamá- y la opción de comprar productos –si finalmente los quieres- con un importante descuento.

Competidores como la británica Girl Meets Dress, dicen que el cambio es paulativo, ya que comenzaron dedicándose a alquilar vestidos de reconocidos diseñadores (lo que  permite acceder a muchas personas a prendas de marca y calidad que difícilmente podrían permitirse) y, cada vez van incorporando más tipos y calidades de ropa.

En marzo de 2019, la compañía Rent The Runway recibió fondos para continuar con su proceso de expansión y permite valorarla actualmente en 1.000.000 de dólares americanos y por ello ser calificada como lo que la jerga denominada start ups unicornios, compañías que alcanzas por ser disruptivas, emergentes y muy innovadoras unos crecimientos exponenciales altamente escalables en los cuales no se requiere una inversión potente y, sin duda, el alquiler de ropa es uno de estos nichos donde se puede crecer y nadie duda que la compañía crece, tal y como recogen todos los portales económicos y especializados en Moda.

Las dos creadoras norteamericanas son Jennifer Hyman y Jeniffer Fleiss. Hyman es consejera delegada de Rent to Runway, creció en New Rochelle, Nueva York, y cuenta con una licenciatura en la Universidad de Harvard y un MBA por Havard Business School. Antes de crear su empresa, trabajó en el desarrollo de proyectos para la división de moda de IMG, en Weddingchannel.com. En la actualidad, Hyman también es miembro del consejo de Estée Lauder. Por su parte, el otro cofundador Jennifer Fleiss estudió en la Universidad de Yale y Harvard Business School. Desde 2008, Fleiss es la directora de Jetblack, una incubadora de Walmart.

En España, destacamos la empresa Cloeth, fundada por Asier Agorria que fue galardonada en los como la mejor Startup de moda por Samsung y FashionBiz en la Mercedes Benz Fashion Week a la cual no hay que perder de vista.