Enrique Ortega Burgos

MILÁN Y EL CUADRILATERO DE LA MODA: PARTE 2

CONTINÚA CONOCIENDO MILÁN Y SU CUADRILÁTERO DE LA MODA.

Continuando  la noticia de “Milán y el cuadrilátero de la moda: Parte 1”, que te recomendamos que leas antes de estas palabras, el Cuadrilatero de la Moda es el distrito comercial de lujo de Milán, conocido en todo el mundo. “Principales calles del mundo”, el informe anual que enumera las calles comerciales más importantes, premia anualmente a este barrio entre las primeras posiciones del raking, como la Quinta avenida en Nueva York y la Avenue des Champs Elysees en París.

 

OTRAS VÍAS DISTINTAS A LA VÍA MONTENAPOLEONE.

 

Además de la famosa Via Montenapoleone, en el ranking encontramos la adyacente Via Manzoni y, a continuación, Via della Spiga y Corso Venezia, que se une precisamente a través de Montenapoleone.

Los amantes de las compras de lujo vienen de todas las partes del mundo para poder comprar en los showroom y las boutiques de estas calles, o simplemente para admirar los escaparates que a menudo son auténticas composiciones de alto diseño.

La economía de Milán se basa principalmente en la moda, producción de patentes, derechos de autor, marcas registradas, diseños registrados, así como las actividades productivas tradicionales. Es la segunda ciudad más grande de Italia después de Roma y su corazón económico, además tiene el ingreso más alto per cápita del país.

 

EL APORTE DEL CUADRILÁTERO DE LA MODA A LA ECONOMÍA DE MILÁN.

 

¿Cómo beneficia el Cuadrilátero a la economía de la ciudad?, bien pues en primer lugar podemos hablar del famoso “Shopping de lujo”, ya que en este país alcanza límites insospechados. Este barrio formado por un conjunto de calles en el que se encuentran firmas de alta moda como, Fendi, Dior, Dolce & Gabbana, Valentino, Armani, las cuales hablaremos de ellas más tarde.

Por todas estas vías los turistas pueden apreciar escaparates que son una obra de arte en sí mismos, debido a que la clientela es exclusiva y esta no se conforma con sencilleces, sino que acuden a este barrio en busca de lujo y excelencia.

Por ejemplo, en la tienda de los holandeses Víctor & Rolf”, se produce una extraña diferencia con el resto de locales, ya que todo está al revés, los muebles están en el techo y del suelo emergen lámparas. En Hermès, vemos como los vendedores utilizan guantes para manipular los objetos que se muestran en las vitrinas al público.

El año pasado la facturación de los negocios de esta vía supero los tres mil millones de euros, el 12% del PIB de Milán. Es un mérito, mayormente, de los compradores extranjeros que acuden a Milán con la idea de consumir en la industria de la alta costura y el lujo.

Guglielmo Miani, el presidente de la Asociación “Via Monte Napoleone” explica la particularidad de este turismo: “De China hemos tenido en el 2013 un aumento del 69% con respecto al año anterior, con un gasto medio de 1500 euros cuando un turista chino entra en una de nuestras tiendas”.

Más impactante, es el dato que aporta Marco Tatarella, vicedirector de Bulgari, una firma clásica de joyería de lujo: “Un cliente turista de nacionalidad china, puede llegar a realizar una compra de diversos millones de euros, debido a que tienen un gran deseo de exclusividad, buscan siempre el objeto que sea más brillante, importante, como un verdadero y propio status symbol, que alguna vez viene condicionado por la ciudad en la que se compra, esto les produce una gran satisfacción, llevarse un objeto y decir que lo han comprado en Milán, ya que cuando vuelven a su país es un gran símbolo de poder”.

 

EL PRECIO DE LOS ALQUILERES EN LA VÍA MONTE NAPOLEONE EN MILÁN.

 

Ante estos exclusivos compradores, no sorprenden los precios de los alquileres que pagan las firmas, un metro cuadrado cuesta en “Vía Montenapoleone mínimo 7.500 euros al año, añadido a la desesperación que pasan muchas de estas para poder encontrar un local.

Lo explica, el mencionado previamente, Guglielmo Miani,

 

La lista de espera es larguísima, hay que estar más de un año buscando para lograr hacerse con un escaparate. Para espacios superiores a los 400 metros, el precio de este alquiler superaría los 3 millones de euros al año, las posibilidades se reducen al mínimo, por no decir inexistentes.

 

Es destacable que las iniciativas de las tiendas, para acaparar la atención de los turistas de lujo, son constantes. Por ejemplo, la “Asociación MonteNapoleone” celebra con gran éxito el “weekend de vino y moda”, orientado a este tipo de turistas.

 

LAS FIRMAS Y CASAS DE MODA Y LUJO QUE SE ENCUENTRAN EN EL CUADRILÁTERO DE LA MODA.

 

¿Qué firmas componen este exclusivo barrio?, se encuentran repartidas por diferentes calles que en conjunto forman el cuadrilátero. En primer lugar, en “Via Sant’Andrea” nos encontramos altas marcas como Fendi, Chanel, Givenchy, Giorgio Armani, Hermès, Miu Miu, Moschino, etc.

En segundo lugar, en “Via Montenapoleone”, nos podremos encontrar con un montón de marcas, entre las más destacables están Bottega Veneta, Louis Vuitton, Prada, Salvatore Ferragamo, Valentino, Versace e Yves Saint Laurent. Otra de las Vías más importantes en las que se pueden localizar varias marcas, es “Via della Spiga”, donde está situada la tienda de Dolce & Gabbana, Roberto Cavalli…etc. Todas estas tiendas cuentan con atención personalizada para sus clientes, así como trabajadores especializados en dar un trato con exclusividad. Incluso se organizan pequeños desfiles de moda privado solamente para ellos.

 

Dicen que se debe tener un escaparate en el Cuadrilátero para tener un escaparate en el mundo.

 

Este barrio sigue reuniendo cada día a un fragmento de mundo. Como hemos mencionado previamente turistas chinos, rusos, árabes, son los usuarios que más frecuentan sus calles. El secreto de Milán, a menudo cuestionada por su poco atractivo cultural o patrimonial, es el lujo que se esconde entre cuatro de sus calles.

 

La “Vía Montenapoleone” es la sexta calle más cara y prestigiosa, genera 3.000 millones de euros al año, y casi 2.000 de esos 3.000 millones de euros corresponden a turistas extracomunitarios. Sin embargo, son muchos los italianos que se quejan de sus precios desorbitados y jamás llegan a comprar en ninguna de las cuatro calles del lujo milanés. El mercado del lujo en Italia se debilitó por la caída del consumo local en un país azotado por la crisis.

 

 

El comprador extranjero es fiel y el lujo se trata del valor más seguro. Por eso, las marcas, conservando su sello de tradición, deben adaptarse a los nuevos compradores, ya que dependiendo de la nacionalidad del turista tienen gustos muy diferentes a los que tienen los italianos, por ejemplo.

Está claro que el lujo nunca está en crisis, por ellos su crecimiento es siempre constante en torno a un 6% anual. Estos usuarios forasteros, no van a conocer la ciudad sino a comprar. Por lo tanto, en lugar de contratar guías, contratan “personal shoppers” que les organizan visitas privadas de diferentes colecciones, normalmente pertenecientes al sello “Made in Italy” y que tienen relación cercana con las tiendas.

Pese al boom del turista chino que hubo en Milán y en otras ciudades europeas, otros de los principales compradores en estas exclusivas calles son los turistas rusos. De hecho, estos se gastan 860 millones de euros en Italia, mientras que los chinos se gastan unos 599 millones de euros.

Para poder conservar el deseo de consumo que tienen estos usuarios, se les organizan “packs de viaje” con vuelos, maletas vacías e incluso visitas a las principales firmas, sobre todo para las ventas de fin de temporada, a primeros de julio y enero. También, aunque en menor medida, los árabes y los americanos son clientes habituales en este barrio.

Otra de las maneras en la que las altas marcas atraen anualmente a todos estos compradores al “Cuadrilátero de Oro”, es asegurarles de que comprando el lujo, que estas ofrecen, compran algo exclusivo y van a conseguir la satisfacción de llevarse a sus países un producto único.

Otro ejemplo de publicidad de las firmas, puede ser el famoso “Café Gucci”, en el cual se vende el mismo café que cualquier bar, pero tiene un coste de 8 euros, el motivo es porque los usuarios pagan por la exclusividad de ser vistos aquí y no por el café.

 

 

Armani ha ido aún más lejos y ha construido, en “Vía Manzoni”, el edificio Armani, en el que ofrece una experiencia completa a sus clientes, cafeterías, restaurantes, librerías y su conocido hotel de lujo.

Por lo tanto, todas estas firmas de lujo, como Bulgari, Armani, están extendiendo su territorio de marca hacia este tipo de “servicio de lujo emocional” ofreciendo una experiencia de vida más completa para sus clientes, haciendo que se sumerjan e la emoción de vivir y sentir el estilo de vida de la marca.

Finalmente, podemos observar que este exclusivo barrio milanés, es una cita obligada para aquellos consumidores que buscan encontrar artículos totalmente únicos, dando importancia a la calidad, al diseño y no al precio.

Este, constituye un elemento más característico de la elegancia y sofisticación de la ciudad. No necesita ningún tipo de publicidad, debido a su gran fama, que fue evolucionando a partir de los años 50 y 60, con el movimiento de la “dolce vita”. Ya que, con el paso del tiempo, estas calles han visto salir y entrar de los diferentes locales a muchas celebridades, que acudían a comprar, dejando a sus choferes esperando en la puerta de estas marcas, algo que hoy en día se sigue viendo.

 

 

SI QUIERES CONOCER MÁS SOBRE MILÁN COMO CIUDAD DE LA MODA, NO TE PIERDAS LAS SIGUIENTES ENTRADAS:

EL LUJO ITALIANO PARTE 1

EL LUJO ITALIANO PARTE 2

MILÁN Y EL CUADRILATERO DE LA MODA PARTE 1

MILÁN Y EL CUADRILATERO DE LA MODA PARTE 2

VIA MONTENAPOLEONE EN MILÁN: HISTORIA

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LAS GALERÍAS VITTORIO EMANUEL PARTE 1

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VIA MONTENAPOLEONE: SUS TIENDAS DE MODA.

 

 

 

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