Enrique Ortega Burgos

EL EXAMEN DE ACCESO A LA ABOGACÍA PARTE 3

Terminamos esta serie de entradas con un vistazo al temario y algunos consejos para preparar la el Examen de Acceso a la Abogacía. Pero tranquilo, sabemos que no todo el mundo se encuentra en las mismas circunstancias a la hora de estudiar. Quédate para saber más.

 

Si quieres conocer más sobre el examen de acceso a la abogacía, puedes ampliar información en esta entrada 

Parte 1 

Parte 2

 

 

EL TEMARIO DEL EXAMEN DE ACCESO A LA ABOGACÍA – BLOQUE DE MATERIAS COMUNES

Aunque brevemente, ya hablamos del temario en la primera entrada de esta mini serie. Se compone de dos bloques generales: el bloque de materias comunes y el bloque de materias específicas.

El primero de ellos, el bloque de materias comunes, a su vez, está compuesto por: cuestiones de deontología, organización y ejercicio de la profesión; y por cuestiones generales de asistencia letrada y del proceso.

Las preguntas del examen relativas a estas materias (50/75) son obligatorias para todos los aspirantes.

En años anteriores, se han preguntado de todos los epígrafes del Anexo, con la excepción del relativo a “Mecanismos jurídicos de defensa. Estrategias para la defensa de los derechos de los clientes”.

Tradicionalmente, se ha dado gran protagonismo a las siguientes:

Existen muchos materiales para preparar el bloque de materias comunes, desde tus propios apuntes del Máster, materiales públicos y gratuitos realizados por abogados o manuales de estudio.

 

EL TEMARIO DEL EXAMEN DE ACCESO A LA ABOGACÍA – BLOQUE DE MATERIAS ESPECÍFICAS

En cuanto al bloque de materias específicas, los siguientes cuatro sub bloques divididos, a grandes rasgos en:

En los Anexos de cada convocatoria, puede observarse que todos estos bloques tienen, orientativamente (igual, pasa con las materias comunes, son epígrafes orientativos) el mismo número de temas, 20.

Sin embargo, dada la naturaleza de las propias materias, la extensión real del temario varía, aunque, a priori, todos sean 20 temas.

Como vimos en el Informe del Ministerio de Justicia en el año 2016, la mayoría de aspirantes optan por Civil-Mercantil o Derecho Penal. En algunas convocatorias, ha habido quejas respecto a la excesiva dificultad de algunos bloques, como el de Civil-Mercantil.

La elección, al final, dependerá de la materia con la que uno se sienta más cómodo, o con la que esté más familiarizado.

Los materiales para preparar estos bloques también son muy variados, aunque lo habitual será acudir a un manual específico del examen de acceso a la abogacía, pues cuentan con la distribución de epígrafes usados en la convocatoria del examen.

 

A continuación, vamos a intentar darte algunos consejos para que tú los adaptes a tus circunstancias y puedas hacer una buena planificación de tu estudio.

 

CONSEJO 1 – SELECCIONA LA MATERIA ESPECÍFICA DEL EXAMEN

Hay quien deja esta decisión para un momento posterior, durante el estudio. El motivo es centrarse en el bloque de materias comunes y, una vez afianzado este, ver las opciones de la parte específica.

Incluso, puede haber quien, habiendo obtenido muy buena nota en el Máster, decida estudiar en profundidad las materias comunes y, solo al final, repasar preguntas frecuentes de alguna de las partes específicas.

En caso de compaginar el estudio del bloque de materias comunes con la parte específica, habrá que elegirla con antelación.

Además, con la realización online de la prueba, hay que inscribirse en la prueba específica que se vaya a hacer.

Cuando la prueba se ha realizado de manera presencial, uno podía estudiarse, por ejemplo, varias materias específicas y luego ver qué examen le parecía mejor o, incluso, estudiarse una y en el examen cambiar y hacer otra.

La elección de la estrategia dependerá de las circunstancias de cada uno, pero, sea cual sea, es recomendable tenerla clara desde el principio para poder mentalizarse.

 

CONSEJO 2 – PON EN ORDEN TU MATERIAL DE ESTUDIO

Una vez tienes claro qué es lo que vas a estudiar (de ahí otra de las ventajas de seleccionar una materia específica con antelación), antes, si quiera, de comenzar a planificar el estudio, es muy recomendable hacerse con los materiales.

Es importante hacer una selección definitiva de los materiales que se vayan a usar, para evitar cambios a mitad de camino. Revisa bien las opciones que existen, asegúrate de que cuenta con todos los temas, si incluye ejemplos de preguntas o no, si te sientes cómodo con la redacción y el formato del texto…

Pueden parecer cuestiones sin importancia, pero, en la práctica, si cuando estás estudiando no estás cómodo con tus materiales, será más difícil mantener una adherencia en el estudio.

 

CONSEJO 3 – ESTUDIA COMO TÚ TE SIENTAS MÁS CÓMODO

Hay muchos y muy variados sistemas de estudio. Pero, de nuevo, lo importante es que elijas la manera de estudiar que mejor vaya con tus circunstancias.

Puedes estudiar como lo has hecho siempre o probar algo nuevo para esta prueba. Eso sí, si optas por esto último, quizá deberías plantearte comenzar con más antelación, para darte un tiempo de prueba y ver si ese sistema va contigo o no.

Por ejemplo, si trabajas por las mañanas y sólo vas a tener las tardes disponibles puedes, o bien empezar con antelación para poder cubrir varias veces el temario yendo poco a poco, o bien hacer un sprint el mes de antes del examen.

Igual puedes dividirte si no trabajas y tienes todo el tiempo para dedicar al examen.

Si te ha ido bien en el Máster y has adquirido muchos conocimientos, o si en tus prácticas has tratado mucho determinados temas, quizá tengas que realizar un menor esfuerzo de cara al examen, pues ya has recorrido parte del camino.

Al final, como decíamos antes, se trata de preferencias y de sentirse cómodo con el estudio.

CONSEJO 4 – RONDA DE CONTACTO

Tanto si te has planteado empezar con bastante antelación (antes de acabar el Máster, desde que se publica la convocatoria, un par de meses antes del examen…), como si vas a optar por un sprint, es muy recomendable una primera ronda de contacto.

Esto te servirá, por ejemplo, para hacerte con los materiales (hay gente a la que le puede costar estudiar de materiales que no han sido redactados por ellos).

También, te permitirá conocer tu punto de partida. En esta primera ronda, puedes empezar ya a practicar los tests de años anteriores. Así sabrás qué base tienes, qué conocimientos has adquirido ya, familiarizarte con el tipo de preguntas…

 

CONSEJO 5 – HAZ TESTS A LA VEZ QUE ESTUDIAS LA TEORÍA

Esto tiene muchas ventajas.

Importante: cuando practiques tests de años anteriores, ten en cuenta las materias que se han modificado con posterioridad, pues las respuestas correctas pueden haber cambiado.

Es muy recomendable llevar un registro de tus resultados. De cada test, puedes hacer una plantilla en la que marques tus respuestas correctas, los fallos y las no contestadas. Así, sabrás qué materias necesitas repasar, las que mejor llevas y ver tu evolución en los aciertos netos.

 

CONSEJO 6 – PREPÁRATE PARA LO INESPERADO

Tu referencia en cuanto a los tests, deben ser los de los últimos dos o tres años.

Así te darás cuenta de la evolución de la prueba, el incremento de su dificultad, etc.

Si el examen se realiza de manera online, aunque existan algunos medios para minimizar la posibilidad de hacer trampas, ten en cuenta que el examen estará diseñado para evitarlas.

Eso puede incluir: enunciados largos, para que no tengas tiempo de mirar los materiales; peguntas de corte muy práctico, que no reproduzcan la literalidad de artículos, por ejemplo; etc.

Además de las preguntas que suelen caer, piensa en qué otras no han caído nunca o han caído poco. Busca recursos donde las preguntas sean bastante difíciles, incluso. Esto te ayudará a reflexionar más y a entender mejor las respuestas para dominar el temario.

 

CONSEJO 7 – MANTÉN LA CALMA EL DÍA DEL EXAMEN

Seguramente sea más fácil decirlo que hacerlo.

Pero, al final, se trata de estar lo más preparado posible para el caso de que, al abrir el examen, no se parezca en nada a lo que has practicado.

El objetivo de tu estudio debe ser tener en tu cabeza el conocimiento necesario para hacer el examen sea como sea.

Por ejemplo, ten en cuenta los elementos de las preguntas y cómo influyen en la respuesta. Aunque otros años la formulación haya sido muy parecida, no confíes en que esta vez sea igual. Si entiendes los elementos que debes “buscar”, podrás saber a qué materia se refiere, recordar el razonamiento de la respuesta y responder correctamente.

Como te decíamos antes, es posible que, al abrir el examen, no se parezca en nada a lo que has estudiado previamente.

Por eso, una vez más la clave es la preparación. Una buena planificación es la mitad del camino y, si sigues estos consejos, seguro que no tendrás problemas para aprobar el Examen de Acceso a la Abogacía.

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